Entretelones

El dilema del debate

La contienda comenzó, los cinco candidatos que buscan gobernar Hidalgo arrancaron sus campañas con la promoción de sus mejores cartas para convencer a los hidalguenses de que son la mejor opción, que tienen consigo un proyecto que atiende todas y cada una de las demandas ciudadanas; sin embargo ninguno de los candidatos a la gubernatura tiene las mismas ventajas y desventajas en las distintas regiones de nuestra entidad.

Durante los siguientes dos meses de campañas cada uno tratará de recorrer todos los rincones del estado sin dejar a un lado municipios estratégicos electoralmente como Tulancingo, Pachuca, Tula y Huejutla, donde se concentra la mayor parte de la población, y existen -mejor dicho persisten- necesidades muy particulares, a pesar de los cambios de gobierno.

Aunque los ánimos en general de la población se mantienen en calma, serán las elecciones en los municipios las que saquen a flote las pasiones; sin embargo tanto los candidatos y los partidos deben atender el sentir de su estructura política en primera instancia y también el de la ciudadanía si no quieren caer en campaña de demagogia, clientelismo y pan con lo mismo.

Estamos acostumbrados a tener porcentajes de votación por debajo del 50 por ciento; la apuesta de las autoridades electorales es que en un proceso concurrente como el que tendrá lugar en la entidad el 5 de junio por primera ocasión, la ciudadanía participe y decida, no obstante el organismo electoral tampoco ha concentrado su atención, dinero y esfuerzos a esta parte, ni tampoco los institutos políticos, entonces esta tarea y obligación le corresponde a los partidos y sus candidatos, con acciones proselitistas de altura, que le permitan a la gente decidir conscientemente su voto.

A estas alturas cada equipo de campaña sabe dónde están parados, en que regiones deben incrementar la presencia, cuentan con mediciones que desde este momento les permiten conocer los porcentajes de aceptación ciudadana que representan, pero no deben olvidarse que les toca no sólo mantener la intención del voto sino atraerlo, y el interés en ello lo demostrará conforme avancen los días y decidan innovar en esta parte para no enfrentarse ante un electorado indiferente y cansado.

Dentro de poco el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH), deberá invitar y organizar el primer debate público entre los candidatos a la gubernatura, un mecanismo que en países democráticos son fundamentales para justamente captar el voto cautivo; no sólo para exponer sus propuestas sino para contrastarlas y compararlas.

Si bien es cierto, el Código Electoral de Hidalgo no obliga a los partidos, ni a sus abanderados a participar en los debates, se trata una acción a la que deben acudir como un deber y los encuentros deben ser promovidos en todo el estado a través del radio y la televisión.

En los últimos años quienes han decidido no participar en los debates argumentan que son escenarios que se prestan a denostar y calumniar; sin embargo es aquí donde cada aspirante debe tener en claro la misión de los encuentros y que comparar y contravenir propuestas no tienen porque desvirtuar un foro político en un ring de lucha libre.

Pronto conoceremos si estos cinco políticos hidalguenses que buscan gobernarnos le entran o no al debate que los diputados locales incluyeron en el Código Electoral local, de ser así, debe realizarse los primeros 15 días del mes mayo. Ya veremos si los pone en un dilema.

 

@JanetBaS