Entretelones

Total, a las promesas se las lleva el viento

De nueva cuenta los mexicanos hemos sido timados, burlados, nos han visto la cara con la promesa incumplida de eliminar los “gasolinazos” que tanto fueron cuestionados durante el sexenio del panista de Felipe Calderón, la reforma energética que nos vendieron realmente no tiene efectos positivos en la economía de los mexicanos, ni mucho menos evitó los incrementos graduales del principal combustible que si mueve al país.

No hay que ser economista, ni especialista en finanzas para saber que con el aumento a la gasolina, la escalada de precios en la canasta básica, transporte público, por mencionar algunos, también sufren cambios y cada vez sigue alcanzando para menos.

A través de redes sociales circulan aquellos mensajes emitidos por quienes se quejaron de los “gasolinazos” implementados y la política económica y energética implementada por gobiernos panistas. Llama la atención uno en especial, el de Luis Videgaray, quien hoy lleva las riendas de la Secretaria de Hacienda y quien ha defendido a capa y espada la tan mencionada reforma energética y hacendaria, vaya las reformas estructurales con las que abanderó su campaña rumbo a la presidencia Enrique Peña Nieto e hizo el anuncio del aumento a la gasolina.

Para los hidalguenses los gasolinazos implican una mentira más de los priístas; en un evento proselitista celebrado en la Plaza de Toros de Pachuca en 2012, el hoy presidente de la República firmó ante miles de militantes y simpatizantes tricolores el compromiso, o más bien la promesa, de cumplir con la construcción de la refinería “Bicentenario”, aquella para la que el ex mandatario hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong contrajo una deuda millonaria para hacerse de los terrenos que el ex presidente Calderón exigió como requisito para adjudicar el proyecto.

En ese mitin de campaña Peña Nieto aseveró que él si le cumpliría a Hidalgo con la construcción de la refinería y el aeropuerto, dos temas referidos en su discurso como “simples promesas” y aseveró que su proyecto no era de un solo hombre o de un partido sino de la esperanza de los mexicanos, esa justamente una vez más defraudada, total a las promesas se las lleva el viento.

Y no faltaron las cortinas de humo generadas durante la semana para desviar la atención ciudadana de la depreciación del peso frente al dólar, de la desgastada economía mexicana y del incremento en el costo de la gasolina un tema crucial y realmente importante para la vida de los mexicanos.

En este escenario, el próximo 5 de septiembre comenzará un nuevo gobierno para Hidalgo, ese día el priísta Omar Fayad Meneses rendirá protesta como gobernador de la entidad, cargo que desempeñará hasta 2022, una administración ante la que la ciudadanía tiene un poco de esperanza de mejorar sus condiciones de vida, tener un empleo digno, bien remunerado y seguridad, son las principales exigencias.

En la calle predomina un ambiente de escepticismo frente al nuevo gobierno, hay un poco de esperanza depositada en el priísta pero la gente sabe que la demagogia es la principal herramienta de los políticos, por eso se mantiene incrédula ante la transición y sin duda la primera señal que dará el gobernador electo de la importancia de la gente frente a los compromisos y poderes será la conformación de un gabinete de altura, con gente especializada en los temas, lejos de amiguísmos y compadrazgos.

@JanetBaS