Entretelones

Revelaciones twiteras

Es la primera ocasión que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) utiliza las redes sociales como vehículo para informar de manera oficial las decisiones en torno a las postulaciones para los cargos de elección popular. La publicación paulatina de los candidatos de unidad para las alcaldías a través de la cuenta de twitter del dirigente estatal del instituto político, Alberto Meléndez Apodaca, fue un hecho que causó escepticismo entre la clase política y la ciudadanía con acceso a este tipo de comunicación.

Los anuncios parecían irreales, en los más de 80 años del tricolor en Hidalgo se utilizaron medios tradicionales para informar acerca de las decisiones de gran importancia e impacto, como lo son los nombres de los abanderados rumbo a la elección de ayuntamientos.

Las redes sociales en la actualidad tienen una gran importancia, particularmente en la esfera pública y política: se trata de un espacio que ha empoderado a los ciudadanos, o en este caso al todavía selecto grupo de usuarios de plataformas caracterizadas por su inmediatez, que se convierten en escenarios para el debate público, de los que han surgido liderazgos fácticos incluso más poderosos que los legitimados institucionalmente; sin embargo, el acceso a ellas sigue siendo limitado.

Desde el pasado 9 de marzo el presidente del Comité Directivo Estatal anunció en su cuenta oficial de twitter, que está red fungiría como el vehículo para dar a conocer a los candidatos del Revolucionario Institucional para las alcaldías, nombres que desde entonces ha revelado de manera paulatina.

El primer anuncio fue la definición de Mirna Hernández Morales por Pachuca, mismo que fue puesto en duda por el mandatario estatal; al ser cuestionado al respecto aseguró: “los twitters no están contemplados dentro de los estatutos, reglamentos dentro de la ley y no implica que sea un hecho” y añadió que a él no le habían dicho nada.

Entonces, ¿a quién quiso informar Meléndez Apodaca? ¿Cuál es el fondo de esos anuncios en una red social? Quizá el dirigente realizó los anuncios de esa manera para enviar un mensaje claro de que los nombramientos no son sujeto de reproches, o al menos eso pareció estar dirigido para la mayoría de los políticos hidalguenses que sí tienen acceso a twitter.

Es claro que su objetivo no fue la militancia, ni la estructura de base, ni los electores; en un Hidalgo posicionado entre las entidades más pobres del país, el grueso de la población no tiene acceso a servicios básicos como la luz, mucho menos a internet o telefonía móvil.

El PRI tendrá que utilizar la fuerza de su estructura para sacar buenos resultados, en donde los menos informados por las redes sociales son los militantes y la gente de a pie, los que esperan la respuesta a sus peticiones, demandas y carencias.

Y otra interpretación será la que arrojen los ciudadanos en la capital hidalguense cuando demuestren en las urnas si están a favor o en contra de los nuevos servicios urbanos y las formas de tomar las decisiones en los gobiernos.

Ahora, ¿qué tan arriesgado se verá el Revolucionario Institucional  al poner como candidato una figura que en verdad pueda absorber y hacer frente al impacto y golpeteo derivado del rechazo de los parquímetros y el Tuzobus, que no signifique en ningún caso enviarlo prácticamente a morir solo ante tal desgaste?

Lo que es un hecho es que las decisiones de mandar mensajes por las plataformas digitales salen de los anuncios formales tan clásicos de un partido hegemónico en Hidalgo, pero con un claro mensaje, los candidatos tienen el visto bueno, cada uno decidirá si utiliza o no el mismo medio donde fueron anunciados para comenzar su camino hacia un nuevo liderazgo social que surge en las redes, aunque se eviten, minimicen y pretendan ignorarse, pero también se debe entender que no son un todo, sino parte de los ciudadanos con la posibilidad de expresar sus puntos de vista y exigencias.

Las respuestas a las demandas ciudadanas no se dan a través de dichas plataformas, sino en hechos tangibles que impacten de manera positiva en la calidad de vida de los hidalguenses. Sin duda alguna los partidos tendrán que integrar a sus estrategias proselitistas las redes sociales, tener en cuenta lo que se expresa a través de ellas, atenderlas fehacientemente y no hacerles frente con estrategias burdas que lo único que hacen es evidenciar la vulnerabilidad y la crisis que viven los liderazgos tradicionales.

 

@JanetBaS