Entretelones

Competencia electoral simulada

En Hidalgo el pasado fin de semana celebramos comicios, cuyos resultados deben servir de lección para quienes ya se sentían alcaldes y diputados, incluso el tema de la gubernatura no fue un triunfo “aplastante” y, este factor debe considerarse para la construcción de un proyecto de gobierno incluyente, alejado de la soberbia y la simulación, dos factores que provocaron evidentes fracturas en el partido que sin duda deberá reconstruirse para enfrentar las elecciones más próximas, las presidenciales de 2018, de lo contrario ¿qué cuentas entregará uno de los estados bastiones del priismo a nivel nacional?

El hecho de que el tricolor devolviera, sin dar batalla a la oposición, distritos y municipios de la zona metropolitana, hablan también de la inexistente estrategia partidista, incluso anunciada desde la selección de candidatos, desde entonces inició la competencia electoral simulada en la que los compromisos políticos en la primera línea de la entidad los pasaron por alto y dejaron simplemente solos a sus abanderados, a los tres.

Sin duda habrá grupos políticos priistas que desaparecerán después de los resultados que permitieron al Partido Acción Nacional apuntalarse como segunda fuerza política en Hidalgo, pero sin duda el instituto político debe hacer un alto en el camino para autocriticarse, replantearse y atender a su militancia, a todos los que, insisto, simularon un trabajo en favor de su partido y que a la mera hora, le dio la espalda.

Las estrategias utilizadas durante más de 80 años tienen que ser uno de los puntos clave, no pueden continuar con prácticas arcaicas ante una sociedad distinta al paso de las décadas. El voto compromiso, los promovidos, seccionales, el clientelismo etc, tienen que renovarse e incluso considerar eliminarlos, al menos en la zona metropolitana.

Es indudable que la nueva administración en el gobierno hidalguense marcará una nueva etapa en la política estatal, contará con suficientes argumentos para conformar un gabinete a su parecer, sin dar cuenta a compromisos, pero no debe caer en revanchismos innecesarios si realmente pretender consolidar su legitimidad y ser diferente.

La sacudida que estas elecciones dieron al Revolucionario Institucional va más allá de números y posiciones electorales, debe dar paso a toda una reconfiguración política en el amplio sentido de la palabra. Una situación de la que partidos como el de la Revolución Democrática y Acción Nacional no están exentos, como oposición evidenciaron deficiencias en su estructura y liderazgos, la fallida coalición y los resultados de las urnas, hablan por sí mismos, de lograrse aquella alianza la transición política en el estado hubiese sido inevitable.

En los resultados electorales está plasmado el hartazgo ciudadano y de los políticos su falta de capacidad para atender las demandas y necesidades ciudadanas. Los virtuales ganadores tendrán una gran tarea, legitimarse con el electorado que votó en contra y todos los que nuevamente decidieron quedarse en su casa y no sufragar; hay alternancia en algunos casos, esperemos que no queden a deber.

@JanetBaS