Política cero

Lo que importa es conocer a Ivanka

Aunque se hayan tomado su tiempo, alrededor de 18 años, me parece admirable e inteligente la movida estilo Capablanca de la PGR al ofrecer 15 millones de pesos a quien aporte información necesaria, veraz y fidedigna para dar con un tamaulipeco de poca monta y con harta hambre de presupuesto: Tomás Yarrington, que a estas alturas del partido ya se debe de haber cambiado hasta de sexo. Sobre todo porque debe tratarse, seguramente, de una trampa para atrapar a Javidú Duarte pues, conociendo su supina avidez por el billete, es capaz de salir de su leonera con tal de ganarse esa recompensa.

Por cierto, ¿no estará en las Islas Revillagigedo un santuario para politiquillos transas en fuga, y por eso fueron declaradas patrimonio natural de la humanidad, para que en esos jardines pasten los antihéroes-herodes?

Como quiera que sea, millones de mexicanos irán por esa recompensa en su lucha por prepararse y apertrecharse ante la agresiva llegada de Donald Kong al poder. Más ahora que el señor Carstens Carstens anunció que a pesar de los éxitos innegables de las reformas estructurales del licenciado Peña, se van a tener que bajar los pronósticos del PIB entre otras cosas porque en este pueblo sí hay ladrones. Digo, la verdad, si la presente administración hiciera cuentas y no alegres, tendría que llegar a la conclusión de que la única manera de enfrentar la pesadilla económica que se avecina sería convirtiendo este triste espectáculo que se ha montado mediáticamente en una verdadera cacería contra los góbers. Y no tanto para lincharlos como es debido, sino para arrebatarles los recursos públicos que “uñas” señoritas les regalaron, ahora que se van a necesitar una vez que la maquinaria demagoga y populista de Donald Kong comience a tragarse todo al ritmo de ¡Heil, Trump!

Pero el magnate no es tan temible como lo pintan sus aliados en el TPP luego de que anunciara su salida del tratado dejando a todos colgados de la brocha, cuando después de amenazar al New York Times, a los de Saturday Night Live y a la banda de Hamilton, se dio tiempo de amarrar una bonita relación con una empresa mexicana para que provea los materiales con los que se levantara su muro fronterizo.

Un verdadero capitalista salvaje. De ahí que no sería extraño que el propio Donald deje de elegir miembros del KKK para su gabinete y tomarse unos días para rastrear a Yarrington y a Javidú, que ahorita deben tener el look de las Kardashians para destantear al enemigo. No sé por qué estas ideas me parecen iniciativa de don Luis Videgaray, aunque el presidente ya negó que sea el contacto con el equipo de transición-transacción de Trump.

A lo mejor lo que importa es conocer a Ivanka, que conoce la ruta del dinero.

jairo.calixto@milenio.com

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