Política cero

¿Quién le teme al Periscope maldito?

Como si estuviéramos en la época oscurantista del “Haz patria, mata a un chilango”, uno de los policías que levantó a los jóvenes de Tierra Blanca y que luego relató una historia de terror hardcore en el rancho El Limón, de tintes francamente tarantinescos, reveló que en principio se les hicieron sospechosos por llevar en el coche placas del DF. Algo que tiene su lógica, pues cada vez menos capitalinos se atreverían a circular en las carreteras veracruzanas por temor a entrar en la dimensión desconocida de las desapariciones forzadas por las vías policiacas que, según el góber de la entidad, Javiercito Duarte, son política ficción. Acusaciones que serán respondidas, una por una con acciones de gobierno, según ha dicho el aspirante a prócer en uno de sus tuits con síndrome de Tourette.

Qué bonito que con valor y con verdad, este enorme político les ponga un estense quietas a las hordas que lo atacan incesantemente. Lástima que en estos tiempos esté mal visto usar el Periscope para documentar sus espléndidos logros de gobierno in situ y a todo color, para descubrir las maravillas de un estado donde lo único que muere son las palmeras borrachas de sol.

Supongo que si en esta historia de terror veracruzano que ha revelado este policía que siempre vigila hubiera estado involucrada una transmisión en Periscope, de inmediato habrían aparecido todas esas buenas conciencias, que pululan en nuestro medio, para pedirle a los de Derechos Humanos que intercedieran con vigor a favor de los policías. Sobre todo por su derecho a la intimidad, al olvido y a no ser perjudicados por una aplicación que los mandara al círculo infernal del meme perpetuo.

No se vale.

Incluso no me parecería tan descabellado imaginar que todos esos maestros que serán despedidos sin liquidación y sin perdón,  como ha afirmado el titular de la SEP (nada más falta que el niño artillero, Aurelio Nuño, exija castigo ejemplar en el basurero de Cocula), en venganza recurrirán al Periscope para llevar un registro de los excesos del gabinete ampliado o llevar una bitácora de su paso a la economía mixta, es decir, a la informalidad y hasta la piratería para alcanzar la chuleta.

Fenómeno que quizá se replique por contagio y resentimiento con los trabajadores de Pemex que serán echados a patadas por la reingeniería financiera de una institución que, a este paso, va a acabar como tienda de raya. Todo debe ser culpa del proletariado que desfalcó a la paraestatal mientras funcionarios y líderes sindicales vivían con humildad y justeza.

Igual que en CFE, esa empresa de clase mundial que debe tener todavía muchos infiltrados del SME que boicotean sus grandes planes pues, tristemente, hoy genera más deudas que energía.

Periscopea, que algo queda.

 

jairo.calixto@milenio.com

www.twitter.com/jairocalixto