Política cero

¡Qué bonito es lo bonito!


Desde que Tanya Müller, secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, anunció que gracias a los programas del dotor Mancera ésta ha vuelto a ser la región más transparente del aire, un nuevo optimismo circula por la patria como el aire fresco que circula entre contingencias que van y vienen veleidosa y grácilmente sobre nuestras cabezas. De hecho, creo que es momento de dejar de preocuparnos por ir a las contingencias; si regresan eran nuestras, si no, nunca lo fueron.

Tan alegres y positivas están las cosas, que hasta Ricky Ricón Anaya y Ale Barrales dejaron de andar de shopping en los Duty Free gringos para anunciar la idea de conformar un frente amplio (no se aclara si progresista o no), con el fin de impedir que el PRIcámbrico temprano continúe en el poder. Una gran idea meter a perros y gatos en un costal y esperar a que solitos se organicen de buena manera para acabar así con el poder del partido tricolor, al que suponen origen de todos los males.

Esto suena muy bien, organizado nivel policía de Zihuatanejo, nada utópico ni retórico, y mucho menos amañado, provisto de un verdadero espíritu inteligente, solidario, de verdadero interés por el pueblo de México que está urgido de Mesías que vengan así en bola, en bonche, en pelotón. Y lo mejor es que si no pueden acabar con el Revolucionario Institucional, por lo menos pueden ponerle suficientes obstáculos a Morena y López Obrador para que no destruyan los grandes logros del Licenciado Peña y se desate el Apocalipsis como ha pronosticado Alfredo del Mazo Maza. Yo, la verdad, acá entre nos, ya quiero que gane para que active las tarjetas rosas que anduvo repartiendo entre la mexicaniza y caiga el dinero prometido en un acto propiamente político que no tiene nada que ver con el condicionamiento del voto ni nada de esas cosas que andan diciendo los resentidos sociales.

Y todavía AMLOVE mostró una serie de documentos en los que se plantea todo un compló macabro del PRI para impedir que ni Delfina ni él logren sus objetivos, que son los de demostrar que son un peligro para México. Todos sabemos que la candidata de Morena debe haber incitado al ruso de Cancún a malhablar de la nación azteca, y que López Obrador hará ver a Maduro como un ser de luz y de color. Está escrito. Por eso está bien que el perínclito presidente de los choznos de don Plutarco, Enrique Ochoa Reza, a quien podemos recordar por sus frugales liquidaciones en CFE, acuse de corrupción a estos dos personajes que, juntos como los de Pimpinela, han hecho más daño que los gemelos diabólicos Duarte, Betito Borge, Medina, Granier, Reyna, Yarrington, Flavino Ríos, Eugenio Hernández y demás admirables entusiastas de la austeridad republicana.

Esta unión PAN-PRD sería imposible sin las reformas estructurales. Tenquius.

jairo.calixto@milenio.com

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