Política cero

“Se recibe cascajo”

Me dio mucho gusto escuchar por radio la voz encendida, compungida, de Carlos Navarrete, quien acudió a Iguala a demostrar su vergüenza por la serie de errores y anomalías que llevaron al PRD a darle su apoyo incondicional al ex alcalde José Luis Abarca, ese pequeño sátrapa que según se puede colegir de la información disponible, que no solo era como Sergio El bailador, sino también como Pancho López, chiquito pero matón.

Era un tono centrado, humano, seguramente solidario con las víctimas de tamaño tragedión de tinte bíblicos, que al final de su cálido discurso que terminaba también por señalar a otras entidades que pasaron o pasan por circunstancias hiperviolentas donde la seguridad es un concepto nebuloso, retardatario y tardío que apenas araña el grado de mito genial.

Como su antecesor, Zambrano, le heredó un sangriento chuchinero del que nadie quiso hacerse cargo (el góber estaba en lo suyito, jugándole a la michoacanización), no estaría mal que repartieran algunas culpas, antes que los bejaranistas lo jibaricen.

Lo bueno de todo esto es que Navarrete, debidamente alterado por la derrota y la tristeza que se cuagulan con la canícula feraz de Iguala, ya dijo que estas cosas no volverán a pasar. Supongo que por principio en el PRD diseñarán test muy precisos para impedir que seres bajos y despreciables como el señor Abarca, el Baby doc de la cuna de la Bandera nacional, vuelvan a hacer de las suyas.

Y es que todo se pudo haber evitado desde el momento de la selección de personal haciendo preguntas lógicas del tipo: ¿verdad que usted nunca haría algo como primero matar y luego veriguar?; ¿Es amigo de los amigos y también de los Beltrán Leyva? ¿Quiénes son los Arellano Félix y por qué? ¿Cuántos selfies se ha tomado con La Tuta?

O cuestionamientos así: en caso de una revuelta estudiantil usted: 1) Baila “Payaso de rodeo”; 2) Se inspira en la lógica Tlatlaya; 3) Habla a los cascos azules; 4) Dice “Díaz Ordaz dame puntería”.

Digo, no se sabe si las disculpas de Navarrete alcancen para calmar el desasosiego de las familias de los normalistas frente a esta insuperable fantasía de terror. Bueno, ni Vlad El empalador se hubiera atrevido a hacer tal cosa, tanta impunidad y tanta colisión narco-política lo habría asqueado.

Bueno, por lo pronto ya no se sabe qué proceso será más tortuoso, si el del PRD o el de las Chivas.

Claro, mientras en el PRD no quiten el letrero de “Se recibe cascajo”, esto se va a poner peor.

jairo.calixto@milenio.com

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