Política cero

Si yo fuera presidente de un país o un continente

Si yo fuera presidente, de un país o un continente, solicitaría de la manera más atenta a la ONU que tuviera la bondad de hacer sus informes en materia de derechos humanos con un poquito de tacto y bonhomía. No puede ser que sus relatores y altos comisionados anden por el mundo soltando datos duros, durísimos, como si fueran el Doctor House dando diagnósticos tremebundos con una sonrisa sardónica salpicándole el rostro.

Una cosa es que con buena voluntad se les abran las puertas para que esculquen tus intimidades, te señalen tus defectos, te volteen bandera, apoyen a los muy pocos inconformes, y otra que lo hagan de mala manera, con cierta petulancia y, lo que es peor, sin proporcionar las debidas dosis de anestesia.

Por eso y con justa razón, nuestros sensibles secretarios y subsecretarios de Gobernación airadamente exigieron que esos informes fueran mesurados y sin generalizaciones, pues aunque se tenga 98 por ciento de impunidad, los grandes pillos se escapen de los reclusorios y las matazones y las desapariciones forzadas estén a punto de convertirse en deporte olímpico, México definitivamente no es Ayotzinapa.

A riesgo de parecer miembros de un compló internacional, la ONU, la OEA, la OIDH, Greenpeace, Amnistía Internacional, Human Right Watch y la FIFA (a pesar de que Blatter es el Moreira-Padrés del pambol, siempre mandan al Tri al sótano en sus rankings), deberían entender que aquí todo es por favorcito; que acá lo que rifa es el eufemismo y la hipérbole; que el lenguaje debe ser suave, metafórico y rebuscado como Videgaray anunciando recortes y así.

Pero como Gloria Trevi —gran luchadora contra el abuso infantil—, también debemos aprender a creer en segundas oportunidades (ella estaría dispuesta a cantarle a Donald Trump si llegara a la Casa Blanca aquello de "Salsa sin cátsup"), así que para que el relator de la ONU no salga con que el gobierno "es intolerante a las críticas", esperemos que para la próxima se nos trate con el debido proceso y los informes se redacten cual si fueran tarjetas de felicitación de Hello Kitty.

Sí, porque para la otra podemos acusarlos de ser líderes de la CNTE y tener a sus hijos en escuelas privadas o de haber sido reclutados por el 27 Batallón.

Pos qué se creen.

jairo.calixto@milenio.com
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