Política cero

Payasos de rodeo

Suben las tasas de interés, sube la gasolina y sube el número de patriotas último modelo que se disputan el derecho a rechazar su bien ganado bono navideño. Ya no importa que este sea producto de la opacidad habitual en San Lázaro en materia de manejo de recursos, sino a ver quién es el primero en rechazar tamaña canonjía nada más para no dejar solo a los de Morena en la vanguardia de lo que viene siendo la austeridad republicana. No debe ser fácil para esta gente acostumbrada a cobrar como gente desprenderse de tan nada despreciable cantidad, con tal de quedar bien con la sociedad en su conjunto, más aún a los priistas que quieren ser como Javidú Duarte y sus compinches que antes de emprender la graciosa huida, ya se habían recetado su aguinaldo por su capacidad para fabricar empresas fantasma en ayunas y al vapor. Es una lástima que con esas enseñanzas, en el PRIcámbrico temprano, que desatinadamente dirige este señor, este señor, ¿cómo se llama?, el que se parece a Clavillazo, ¡Ay, nomás!, todavía está pensando en cómo expulsar al Porky mayor y a Betito Borge en vez de hacerles un monumento como verdaderos y respetables choznos de don Plutarco.

Pero esto de sacrificar el bono, aunque populista y populachero, tiene algo de heroico debido a las perspectivas de la economía mexicana en 2017, que no se ven nada halagüeñas (suben las tasas de interés, sube la inflación, pero los de la Comisión Nacional del Salario Mínimo chillan cuando les suben medio centavo a los trabajadores como El Chapo cada vez que le falta una cobija). Algo que aparentemente no ven en el gabinete del licenciado Peña quizá debido a tres razones fundamentales que los llevan a contemplar el devenir financiero con la misma alegría con la que #LadyWuuu ve a los de Menudo: que recibieron un curso de superación personal de esos en los que gastan nuestros políticos a costillas del presupuesto (que no es un tema superfluo si estos personajes tuvieran una autoestima muy baja o un Edipo hiperdesarrollado); que fueron tratados por John Milton, el hipnotista del Tuca, o que nada más están pensado en el pachangón por los XV años de Rubí.

Es lógico, por eso se vio a los senadores del PAN, gente que se ve que tiene mucho tiempo libre y que casi no tienen iniciativas que revisar, bailando con los trabajadores de la Cámara que nada más entornaban los ojos ante tanto visionudo. Estaban practicando la de “Payaso de rodeo” antes de lanzarse a La Joya.

jairo.calixto@milenio.com
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