Política cero

"Ñeros" en la NFL

Pobres jugadores de la NFL, venir de tan lejos para que los trataran en el Azteca como si fueran de la Liga Mx, con gritos que solo Trump aprobaría, atormentados por el fino público que les aventaba el láser a la cara como si estuvieran en un América-Necaxa y, ya en el colmo, escuchando los berridos de Julión Álvarez, que no se sabía el Himno Nacional (por lo menos venía bañado) y que quería que todos se pusieran a trapear. No se vale.

Al rato vamos a organizar el Mundial de golf y cada vez que Tiger Woods confeccione un aproach, van a hacer el clásico “¡Eeehhh, puuutooo!”. Pero es que, también, toda la bola de santurrones que conducen los programas especializados en futbol americano estuvieron provocando a la banda, alegando como tías regañonas: “A ver si no salen con sus desagradables gritos en el Azteca, cual macuarros”. Y eso que el aficionado al deporte del emparrillado ve como nacos a los panboleros y, ya ven, se la pasaron escupiendo hacia el techo.

Así no puedes retar a un mexicano; es como el góber Astudillo, de Guerrero, que a pesar de las matazones recientes en el estado, afirma que no hace falta que le manden a un comisionado, no fuera a ser que sacaran a Alfredo Castillo de la Conade y se lo mandaran. Ya ven qué bonito dejó Michoacán. Como quiera que sea, pobres jugadores de la NFL, ya mero los llevan a comer guajolotas a la estación Chapultepec del Metro o al teleférico de Ecatepunk o los invitan a participar en una tanda. Así nunca vamos a brillar en sociedad. Pregunto: ¿acaso era muy difícil ofrecerles a estos jugadores una impresión un poco más glamurosa de México? Les hubieran dado un paseo por la mansión del ex góber de Mataulipas, Egidio Torre Cantú, enclavada en la zona más acá de Monterrey, que es un verdadero palacete de 300 mdp de árido mármol apegado a los esquemas del ArtNacó (tan bien dejó el terruño, que los niños de la entidad crean útiles escolares blindados); una visita a las 700 casas de Javidú Duarte (dicen que tiene más propiedades mal habidas que iglesias hay en Cholula), donde siempre hay un retrato suyo con bigotito a lo Gutierritos; un paseo por los míticos e inclasificables adeudos que Malova y Gabino Fue heredaron a los futuras generaciones con singular alegría (eso no se resuelve ni con una tlayudita financiera), y una estancia en Puebla para que, a fuerza de tubérculo local, el góber Moreno Valle les explique cómo piensa enfrentar a Trump poniendo sus fotos de aspirante presidencial en anuncios espectaculares desde la Casa Blanca hasta Central Park.

Sin duda la gente de la NFL, no obstante las circunstancias, se fue aliviada. No los llevaron al cementerio a ver cómo se forja una empresa fantasma a lo Borge ni les hicieron la prueba para demostrar que no se levantan todos los días pensando cómo joder a México.

jairo.calixto@milenio.com

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