Política cero

Las piedras rodando se encuentran

Como hacen los grandes estrategas, el dotor Mancera buscó la manera de paliar los muy bajos niveles de popularidad de los que goza en estos días; tan bajos que casi están a la par de los mantos petrolíferos de aguas ultraprofundas que recientemente fueron vendidos en la venta de garaje de Pemex y que entregarán dividendos claros más o menos en el siglo chingo mil ocho mil. Así, no fue tan mala idea que el jefe de Gobierno saliera junto con Alex Lora cantando su muy particular interpretación del clásico del Tri, “Las piedras rodando se encuentran”, para ganarse algo de rating ahora que está tan escaso; sin embargo, no creo que sea suficiente en estos tiempos de austeridad emocional y donde la gente realmente no sabe valorar los esfuerzos de un auténtico estadista de la talla de don Miguel Ángel, al que nada de lo que hace a favor de la ciudadanía chilanga le es reconocido por toda esa bola de malagradecidos.

Quizá sea momento de implementar, como dicen los maestros en el arte del marketing político, medidas más audaces y ambiciosas para granjearse la aceptación de la masa. Si yo fuera él, apostaría lo que me queda de mi escaso capital político por salir a apañar a los gemelos diabólicos Duarte en alguna movida chueca, entregarlos a la justicia y repartir la recompensa entre los pedigüeños de la patria. Y ya si en esas apaña a Miguel Alonso Reyes, el ex góber de Zacatecas, que en primera instancia tiene un desfalco por 300 millones de pesos, más aplausos se ganaría.

¿Qué transa con esos góbers? Creo que por principio le deberían poner una ratonera a las cajas chicas para que se les quiten las malas mañas y el antojo crónico, enfermizo y, en cierto sentido, psicópata de chingarse todo. Así, ya hasta veo a los héroes de la renovación moral y del “ya nos robaron, no nos volverán a robar”, cual tristes losers en el Monopoly de los fraudes y las empresas fantasma de nuestros transas de hoy, tururú tururú. Por esa y otras cosas más, si Mancera quiere dar home run con casa llena tendría ya que ir a la caza del Moby Dick en el mar bravío de los desfalcos, Fidel Herrera, antes de que Yunes haga lo propio. Y sobre todo antes de que el PRIcámbrico temprano se deslinde de esta dulce criatura que vivía en la plenitud del pinchi poder, como ya hizo con el diezmo que el banquero Chesarito Duarte le aplicaba a sus empleados para financiar al partido tricolor en el ejercicio del viejo arte de hacerse como tío Lolo. El Revolucionario Insititucional, fiel a las costumbres que encabeza Ochoa Reza, alega que eran aportaciones voluntarias... voluntariamente a fuerzas.

Y ya si a eso Mancera le agrega su presentación como cantante en los XV de Rubí, volverá a ponerse en el camino del 2018, antes de que Ricardo Anaya lo señale como otro peligro para México.

jairo.calixto@milenio.com

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