Política cero

No hay ingobernabilidad en Guerrero

Aceptando sin conceder que los estudiantes normalistas de Ayotzinapa hubieran intentado robarse unos camiones y que al verse sorprendidos apedrearon a la fuerza pública que buscaba contenerlos, sí parece un caso típico de “uso excesivo de la fuerza” que los policías de Iguala sacaran sus armas y comenzaran a disparar. A menos, claro, que debido al intenso calor que se puede experimentar en aquellos lares que le puede alterar de sus facultades al más pintado, se hayan puesto en la lógica del mátenlos en caliente; o que después de calcular el grueso calibre de las rocas con las que eran lapidados, a los uniformados no les quedó más remedio que responder conforme a derecho, pero sobre todo en tiempo y forma.

De ser así no se vale que esta juventud tan desbalagada se haya puesto en ese plan a perturbar el armonioso devenir del estado de Guerrero. O sea, y todavía querían que solo por eso el hoy alcalde con licencia de Iguala, el sabio señor Abarca, dejara de mover como Elvis la pelvis al ritmo de La luz roja de San Marcos, no puede ser.

Si cometió un delito fue por bailar el chachachá.

Ojalá y hubiera estado ahí el secretario Osorio Chong para poner orden, honradez y ornato. Después de su aparición frente a la muchedumbre politécnica, ya lo quieren de mediador hasta en Siria y las dos coreas. Incluso en la batalla en lodo entre Chayito Robles y Carlitos Ahumada que ya parece agiotista de película de Pepe El Toro. Eso sí, lo más divertido de ese arrebato negociador fue que todos los comentócratas del Colectivo Blanco Moheno tuvieron que recular y dejar de llamar revoltosos, buenos para nada, apátridas y comecuandohay a los miembros del movimiento #TodosSomosPolitécnicos. Y hasta tuvieron que abriles cancha en sus noticieros. ¡Ay mamá los de la luz!

Ya hubiera querido esa capacidad de reacción el góber Ángel Heladio Aguirre Rivero cuando menos para no ser tan aprevenido y pasársela escondido tras la vitrola. Pero al menos parece que ya hizo trámites para mandar a los policías de Iguala en calidad de cascos azules en Siria y Afganistán. Por eso hay que creerle a Chucho Zambrano cuando afirma que en Guerero no hay ingobernabilidad. Que la cosa está más fea en Tlatlaya.

Como quiera que sea, advierte Osorio Chong que algunas partes del pliego petitorio tomarán tiempo (más de 30 minutos, supongo, como la democratización y la autonomía del IPN), pero quiero creer que lo de la renuncia de YOLOxóchitl Bustamante a la hora que digan.

Pos oye.

jairo.calixto@milenio.com

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