Política cero

Que hablen los Topo Gigios

Si yo fuera una de esas edecanes que pasaron por los castings de Cuauhtémoc Gutiérrez, paladín de la democracia tricolor, me interesaría por un asunto de salud mental más olvidarlo que denunciarlo. Pero ese soy yo, que tengo problemas de Alzheimer selectivo. Además, como también tengo algo de delirios sobreprotectores de mi integridad tampoco me llama la atención acabar como Rosario Guerra (quien osó pelearle la presidencia del PRI-DF y terminó hospitalizada), imagínense la clase de padroterapia intensiva a la que con toda probabilidad me podría someter solo por señalarlo como el clásico viejo cochino. Además, estoy seguro que son puros prejuicios (ya dijo que, dados sus encantos, no necesita de pagarle a mujeres), a leguas se ve que es un probo compatriota incapaz de cometer algún tipo de desaguisado como los que le imputan a la familia allá en los tiraderos de basura de Iztapalapa.

Cualquiera que haya pasado por ahí sabe que no hay pepenadores, sino obreros sobrecalificados y cultos que trabajan alegremente cual hobbits en una comarca Suiza, elaborando de manera industriosa una discriminación lógica, humana, bajo los más altos estándares internacionales de apoyo y salvaguarda del lumpen proletariado en peligro de extinción.

Además, estaría muy gacho que por andarlo denunciando sin tener la certeza jurídica de que los padrotes aman en cuaresma ya nunca me llevaría a Crimea donde el gran Putin quiere hacer una nueva versión de Las Vegas. Y una vez que se apropie de Ucrania hará algo mejor de lo que los franceses hicieron con Eurodisney.

Ya encarrerado don Vladimir es capaz de comprar los derechos de la sacra vida del padrote Maciel para armar un musical, sobre todo ahora que se sabe de documentos de la santa sede que avalan lo que ya se sospechaba: que el Vaticano sabía de sus cursos de estimulación temprana desde 1956. ¿Esto pondría en peligro la canonización de su Juan Pablo II?

Un espectáculo que ni los Topo Gigios de Gutiérrez hubieran tolerado ni aunque los maicearan como ahora para que no pongan sus quejas en Derechos Humanos.

Mala onda está campaña contra este gran luchador por las causas de la democracia. Sobre todo porque luego de la ratificación de la denuncia del PRD (elevaron su estatus al de “probable culpable”) hasta me lo rechazaron de Nueva Alianza por elemento gacho. Digo, yo pensé que si habían aceptado al ChikiliQuadri no tenían plato aborrecido.  

jairo.calixto@milenio.com

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