Política cero

No a todos les gusta el "Bucana"

En mis mocedades el remedio más legítimo y certero para que no te asaltaran, te vejaran, te levantaran o te mandaran mensajes candentes por BlackBerry era fundamentalmente no andar solo. Si ibas acompañado por alguien, al parecer quedabas blindado contra cualquier forma de maldad. Evidentemente era una certeza que no estaba basada en suficientes estudios científicos, pero que, dato curioso, más o menos funcionaba. En el México de mis narcorrecuerdos ya funcionan así, incluso mucho antes de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa, que en cualquier momento —no desesperen— serán buscados por el mismo equipo de inteligencia que consiguió encontrar la guarida de El Chapo en los drenajes profundos de Los Mochis.

Como se ha podido observar recientemente en Guerrero, no importa que vayas en bola porque de todos modos los maleantes te levantan y te llevan a campos de concentración en espera de que o se paguen los rescates o te manden a hacer trabajos forzados para beneficio de cualquiera de las bandas del crimen organizado que por ahí laboran. Esto último es inquietante: que la idea sea reclutar gente para su organización y esclavizarla. O sea, lo mismo que una pirámide, un partido político o una secta satánica, pero voluntariamente a fuerzas.

Digo, por mucho que el estilo de vida de los narcos parece muy divertido y emocionante, como se ve en las series de televisión y en los chats de El Chapo, pero no a todo el mundo le gusta el Bucana, las camisas de cantante grupero, o ser condenado a escuchar reggaeton como música de fondo de las matazones.

Eso sin contar que las condiciones laborales no incluyen seguro de vida ni caja de ahorros, y mucho menos la posibilidad de una comisión sindical de esas que al desaparecerlas le ahorrarán mil millones a la SEP, como dijo don Aurelio Nuño.

Espero que algo de esos ahorros sea usado para proteger las escuelas y a los maestros de Guerrero que en estos días pagan derecho de piso y son secuestrados por el crimen organizado. Digo, si eso es muy complicado, cuando menos que a las familias de los plagiados les presten una lana para el rescate, pues se ve muy mal que los dejen solos solucionando esto a fuerza de tandas y coperachas.

O de plano pedirle apoyo a Gloria Trevi, que si se solidarizó con la Kate, ni modo que no lo haga con el magisterio.

jairo.calixto@milenio.com
www.twitter.com/jairocalixto