Política cero

Del doctor Mireles al doctor Moreau


Nada más porque un día prometió que las autodefensas entregarían mansamente sus armas a las fuerzas federales así nomás por decreto, y al otro, como cualquier político en San Lázaro, se desdijo para confirmar que hasta que el gobierno no acabe con Los caballeros templarios como hizo Calderón con los del SME y los trabajadores de Mexicana, nomás no iban a regresar tranquilamente a sus poblados como si nada hubiera pasado en Tierra Caliente, me lo quisieron linchar.

Digo, cualquiera, salvo Peña Nieto, que es prácticamente infalible, se puede equivocar y padecer del síndrome de la Chilindrina. Le pasaba cada quince minutos al ex presichente Fox —tanto que tuvo su propio traductor al español, don Rubén Aguilar— y sin duda le va a pasar al secretario Videgaray cuando las reformas hacendarias generen tal colapso en el sistema debido a que está hecha a las prisas y a lo buey. Hoy, aun los que tienen la urgente necesidad de quedar bien con Hacienda en materia impositiva —lo sé de primera mano— tienen que experimentar su propio michoacanazo. Así, en cualquier momento orillarán a los contribuyentes cautivos a organizar sus propias autodefensas .

Como quiera que sea y al fin de cuentas, el doctor Mireles no dio el Tuca Tuca Tucanazo Ferreti que, luego de semanas de insultar y acusar a los árbitros de la Femexfut de estar coludidos con el América para favorecerlo (eso es imposible, ya se sabe que en los contratos de la Liga MX ha quedado establecido que ante cualquier duda, el nazareno marcará a favor de las Águilas), después de una plática con los directivos salió muy relajado, hablando maravillas de sus antiguos enemigos de clase. Se me hace que hicieron una propuesta que no podía rechazar, a riesgo de acabar en Tepalcatepec.

A pesar de las dudas que pueden generar sobre su composición, origen y patrocinio, no dejan de tener un punto las autodefensas respecto a su reticencia a entregar el armamento a las fuerzas del orden, luego de años de promesas incumplidas y la posibilidad de una venganza de los Templarios y La Tuta, campeones de la impunidad. Digo, es como si los trabajadores de Pemex le creyeran a Robero Deschamps, cuando afirma que los defenderá como un perro.

El Dr. Mireles podría ser el doctor Moreau o el Dr. House, pero no es buey.

Por eso las autodefensas han llegado a acuerdos con el gobierno federal, pero sin entregar ni todo el amor ni todas las armas. No vaya a ser... haiga sido como haiga sido.

jairo.calixto@milenio.com

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