Política cero

Diego Luna vs Yunes

Seguramente debido a que encarnará pronto un personaje en la película de Woody Allen, mi querido Diego Luna estaba un poco sensible cuando decidió aplicarle el término “sinvergüenza” a alguien tan honesto, fecundo y creador como Miguel Ángel Yunes, solo porque algunos de sus funcionarios veracruzanos aprovecharon el apoyo a los damnificados por el huracán Katia para promover el nombre de su góber precioso bajo el logotipo “Yunete”. Digo, si bien es cierto que el estado no parece haber cambiado mucho desde los tiempos de Javidú, don Miguel Ángel El Probo sería incapaz de utilizar la entrega de víveres y despensas para sus paisanos caídos en desgracia con triste y macuarro oportunismo político, algo que se da muy poco en este país donde los altos funcionario no suelen hacer este tipo de cosas para quedar bien con los electores de una manera frívola y jodida.

Ellos podrán tener muchos defectos, como el de obsesionarse con la acumulación originaria de empresas fantasma, pero jamás se aprovecharían de una situación trágica para impulsar sus carreras políticas. Ni que fueran animales.

Cuando mucho, estos excelsos trabajadores del último peldaño del escalafón documentarán sus epopéyicas hazañas para salvaguardar la integridad del pueblo llano atormentado por meteoros y avatares telúricos, a través de videos entrañables y conmovedoras imágenes en sus redes sociales, solo para documentar su espíritu de sacrificio.

Ahí sí a nadie afecta que el marido de Anahí aparezca regañando a funcionarios pendejos o abrazando sin hipocresías ni poses a los desamparados del temblor; ni mucho menos tendría por qué molestar que la propia ex integrante de RBD se dirija a sus millones de seguidores explicando cómo ha dejado de lado su apariencia personal (peinado, maquillaje e incluso su fulgurante carrera de cantante, que tuvo su gran momento al aventarse un dueto con Julión Álvarez) para entregarse en cuerpo y alma al pueblo chiapaneco, que busca la manera de recuperarse. Es que ella es rebelde y no sigue a los demás.

Pero las cosas están resultando tan bien en aquella magnífica geografía, que incluso el licenciado Peña no solo les pidió a los afectados de Chiapas que no permitan que nadie lucre con la tragedia (supongo que no se refería al PRI de Ochoa Reza, que abrió cuentas y centros de acopio para los damnificados ante el malévolo sospechosismo de aquellos que creen que esos recursos van a acabar en las campañas para 2018), sino que les aseguró, retando a aquella legión de seres abyectos a los que ningún chile les embona, que “sus comunidades van a quedar más hermosas”. Algo que ni el subcomanche Marcos podría prometer.

No, mi querido Diego, Yunes merece respeto, ni modo que todo esto estuviera más arreglado que las peleas del Canelo. Aunque lo diga el maese Woody, no siempre es verdad: “La vocación del político es hacer de cada solución un problema”.

jairo.calixto@milenio.com
www.twitter.com/jairocalixto