Política cero

La desalmada Auditoría

Nada peor que tener el enemigo en casa. Por eso Los Chuchos se quitaron de encima a Marcelo Ebrard, pero no por orden del doctor Mancera, como dicen las malas lenguas (ya se sabe que él es bueno, ¡uy, qué bueno!), sino por simple instinto de supervivencia.

Igual debe pasar con el gobierno federal, que mientras celebraba su imbatible marcha hacia un mundo feliz se le apareció como cada año la Auditoría Superior de la Federación para echar a perder con su amargura el gran guateque del sexenio.

Y solo porque 60 mil millones de pesos del erario público han tenido un destino sospechoso, dudoso y hasta cuajado de francas irregularidades. No se puede ser tan mezquino y pensar que por 60 mil millones de pesos no solo vamos a perder la amistad, sino hasta la tranquilidad.

Sobre todo cuando se afirma que “Hay crisis de confianza en las instituciones”. ¿Lo dirán por las tarjetas Monex?

Bueno, como si no fuera suficiente, la Auditoría puso a temblar al SAT porque, al parecer, hacen sus cálculos de una manera tan especial, con protocolos tan extraños, que el terrorismo fiscal cae únicamente en los que viven voluntariamente a fuerzas en la austeridad republicana, y no en los grandes empresarios. Pero debe haber una razón lógica para que a Sabritas le devuelvan casi mil millones en impuestos.

Digo, son tan mala onda los auditores superiores de la Federación que no solo pasaron a lastimar a más de 10 programas del gobierno federal dedicados al apoyo a los más necesitados (seguramente ni siquiera sabrían en qué utilizarlos), sino que también le pusieron el quitarrisas y le aguaron la fiesta al dotor Mancera. No se vale que cuando él ya había dejado en claro que Ebrard tiene la culpa de todo lo que le haya pasado a la Línea 12 (parece que él trazó a propósito mal las curvas y hasta despertó a los durmientes), la ASF salió con que, en efecto, como había dicho el ex jefe de Gobierno, en la llamada Línea Dorada no le dieron nada de mantenimiento ni al cigüeñal del cabús. Está tan mal aquello que en los monitores de los vagones solo salen los spots del Partido Verde que tienen más pantallas que los comerciales donde sale El Piojo Herrera.

Lo bueno es que esta terapia de choque ya pasó y que la ASF no tiene dientes ni parque, porque de otra manera muchos no estarían aquí.

 

jairo.calixto@milenio.com

www.twitter.com/jairocalixto