Política cero

Casi lloro de la emoción

De pronto hay que hacer la pregunta no solo porque es justo y necesario, sino por un afán superior de saber de manera más clara de qué lado masca la iguana: ¿quién hizo más el ridículo, Paulina Rubio al confundir en un tuit solidario, para nada oportunista con la tragedia de Manchester, a Ariana Grande con Adriana Lima (que le ha valido un trolleo solo comparable con el de Tanya Müller donde confunde a la CdMx con Shangri-La), o Ricky Ricón Anaya al salir a aclarar que, la veldá veldá, ni se hagan ilusiones porque no habrá una alianza PAN-PRD para el 2018, que el Frente Amplio que se propone prácticamente fue producto de la maldita calor? De hecho se dice que junto con la dilecta Alejandra Barrales, en realidad iba a anunciar la declinación de Chepina Vázquez Mota a favor de Juan Zepeda, pero como el candidato del PRD tenía una vieja relación con López Obrador y hasta en su propaganda lo incluyó, cuando buscaba ser alcalde de Ciudad Neza, ya no se armó el numerazo.

Y la verdad no era tan mala idea: era como juntar a Chivas y al América para ganarle a Tigres. Digo, no vamos a decir que el PRI es un trabuco imbatible, pero tiene, como debe ser, su maquinaria electoral bien aceitada para salir adelante aún en las situaciones más adversas. Además, su candidato que no requiere de demostrar nada, mucho menos sus dotes de fajador que aguanta los guamazos, ha preferido mandar a Ochoa Reza  a dar la batalla mediática más ruda, mientras que don Alfredito solamente se concentra en personajes más glamorosos como Maxime Woodside y Alfredo Palacios.

Pero los que son todavía más efectivos que las tarjetas rosas que ofrece Del Mazo Maza (de hecho casi me dan ganas de cambiarme al Edomex para que me den una de éstas y sentirme comprometido con el admirable prócer para votar por él y que cuando gane le depositen sin colgar una lana y no el mendrugo de moneda que entregó Eruviel cuando ganó las elecciones) son las fuerzas vivas del tricolor en las redes sociales, a las que por supuesto no podemos confundir con bots. En una pequeña encuesta que hice en Twitter, para saber si había más antilopezobradoristas que antipriistas (o anticalderonistas, o antiamericanistas), ocurrió un fenómeno curioso: hasta las 4 de la tarde el 52% era antipriista, mientras que los antilopezobradoristas y americanistas se daban un quién vive. Incluso algunos participantes pensaban que priistas y americanistas en realidad eran un mismo rubro (y en efecto, el presidente del PRI es las dos cosas) y hasta se burlaban porque la gente le estaba haciendo el feo a Jelipillo. Pero en un lapso muy corto de tiempo, quizá 20 minutos, entraron alrededor de 3 mil votos en contra del Peje. Y luego varios miles más. Casi lloro de la emoción.

!Qué maravilla, rompí todos mis récords!

Esto le ganó de calle a Ricky el viajero frecuente Anaya y Paulina Rubio.

jairo.calixto@milenio.com

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