Política cero

"Zombificaos" "Los Chuchos" a los otros

Los Chuchos perredistas juegan a la política como Tuca Ferreti lo hace al futbol. Son un costal de mañas para defender el resultado son especialistas en armar estrategias según el catenaccio, en cuanto tienen una ventaja echan el camión de reversa y de inmediato cierran la portería; carecen de imaginación y fundamentalmente la estrategia: no es a ganar, sino a no perder.

La cosa es conservar medrosamente el puesto, la posición, el mendrugo de poder. Por eso los Tigres del Tuca, al renunciar al embate, el arrojo y la resolución bravía cayeron en la cómoda tentación medrosa, terminaron siendo empatados por el América. Por eso Los Chuchos, esforzados en la sobreprotección de sus melifluas zonas de influencia para mantener al PRD en calidad de hermano Lelo, lo único que consiguieron fue hacer aún más notoria la mediocridad de su reinado. Sobre todo cuando en vez de cuestionar al Pacto por México siquiera de dientes para afuera, el chuchismo respaldó su derecho a gozar de la padroterapia intensiva que le aplican desde el partido tricolor.

Digo, cuando Zambrano afirma que el PRD se perfila para ser una izquierda responsable y constructiva lo que quiere decir es que se trata de una izquierda que se deja rebasar por la derecha, aburrida y sin gracia. Ahí está su aceptación mansa a las reformas peñistas (en lo que se refiere a la cuestión energética harán todo para que los mayoriteen), no se diga su nula crítica a la intención de convertir las protestas y marchas sociales en una pasarela fashionista. O sea, por lo menos Los Chuchos deberían soltarse el pelo y hacer algo fuera de su cuadratura como organizar picnics no en el Viaducto sino en Tancítaro.

Si bien es cierto la izquierda mexicana ha abusado de marchas, mítines y plantones —algo de suyo arcaico y probablemente inútil como lo ha demostrado la CNTE—, el chuchismo se ha convertido en una seudoizquierda conchuda, aburguesada y zombificada. Ya ni siquiera se los puede uno imaginar armando una mínima gresca por las señaladas extorsiones de líderes panistas a presidentes municipales, o agitando el puño en alto por ser México uno de los países con los peores sueldos a la clase trabajadora.

Bueno, ya ni se han de acordar de la última vez que se dieron un baño de proletariado sin cabeza.

La diferencia entre el Instituto Chuchístico de Verano El Tuca Ferreti es que mientras los primeros son un monumento al anticlimax y la corrección política, al menos el brasileño es todo carisma, histeria, mentadas y provocación.

jairo.calixto@milenio.com

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