Política cero

¿Y si a Trump le da por cruzazulear?

Como si ni fuera suficientemente cansado estar pendiente de los procesos electorales en México, que empiezan justo cuando llega un nuevo inquilino a Los Pinos, todavía hay que estarse mordiendo las uñas por los comicios en Gringolandia, pues nuestro incierto destino, dicen, está ligado al resultado, aunque es muy probable que con Trump o con Hillary el futuro sea tan prometedor como el del esposo de Anahí vestido de charro y a caballo.

Acá las cosas han llegado a niveles que derrapan en la mexicana y folclórica alegría con los senadores panistas con sus playeritas de apoyo a Hillary, cual miembros de la quinta generación de rednecks y hillbillies nacidos en México; con Meade y Carstens peleándose sobre si hay o no plan B económico por si gana Donald, con toda la farándula haciendo campaña, incluyendo a Paulina Rubio y Eugenio Derbez (cosa que le restará puntos a la señora Clinton, claro) y ya en el colmo al INE anunciando que observará con celo el proceso electoral yanqui, digo, si no pueden con las elecciones en Chiconcuac, qué van a hacer con esto. Lo único que deberían es copiar los formatos del debate, que son infinitamente más divertidos que los de acá, que no pueden ser más aburridos y sin gracia salvo cuando aparece una edecán ataviada de blanco y al Chikiliquadri se le saltan los ojos.

Nada más falta que alguien lleve a don Beltrone como comentarista televisivo cual Perro Bermúdez del show electoral, que Roberto Madrazo analice la moral de la democracia estadunidense y que en caso de que se caiga el sistema, Bartlett explique la situación.

Aunque tampoco es difícil imaginar que este espectáculo del voto en la gran Disneylandia, sobre todo ahora que es muy posible que el voto latino puede definir el destino en las urnas (siempre y cuando no procrastinen a la hora buena), incluirá la colaboración de la tecnología mexicana. Supongo que para ayudarse el magnate debe de tener el apoyo de un buen tambache de mapaches, ratones locos y alquimistas electorales. Y la Hillary tuvo que haber pedido desde hace cuánto una legión de taqueros y trompos de carne al pastor para repartir entre los acarreados, al ritmo de las canciones de Chente y Los Tigres del Norte.

Temo decir que tomando en cuenta todos los elementos, Donald Trump es el más probable ganador. A los gringos les gustan los Darth Vaders, los JR Ewing, Sarah Palin, el sheriff Arpaio, Lex Luthor y los villanos de James Bond… por eso se van a ir con Trump, porque todos quieren ser como Donald, hasta Hillary, que tiene el carisma extraviado.

Ya lo único que nos queda es que a Trump le caiga una maldición muy mexicana si le mandamos a todo el plantel de la Máquina Celeste para que al final, en el último momento, acabe por cruzazulear.

jairo.calixto@milenio.com

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