Política cero

Pussy Riot "vs." Gastón Azcárraga

Osea, está bien que el ogro nada filantrópico del Estado mexicano no caiga en la tentación deprimente de la austeridad republicana, pero no estaría mal que tuviera claridad en qué gasta, con quién lo gasta y cómo lo gasta. Sobre todo para no alimentar los resentimientos de los envidiosos.

No puede ser que el dinero que penosamente extrae Hacienda con tirabuzón y manita de puerco de los bolsillos de los contribuyentes, se le entregue así nomás, sin la debida auscultación proctológica a personajes de dudosa reputación y de oficios no aptos para el público infantil. Y no es que sea una novedad que el despilfarro gubernamental sea una bonita tradición mexicana, pero ya que se le otorguen recursos a madrotas disfrazadas de luchadoras sociales contra la trata que se trata de trata, como es el caso de la ñora Alejandra Gil que parece sacada de un capítulo de The Black List (Isabella Rossellini encarna a una mujer célebre por sus luchas por la liberación de las esclavas sexuales, cuando en realidad era peor que Las Poquianchis). Y qué decir de los beneficios de programas en apoyo al desarrollo social y agropecuario en Tierra Caliente que disfrutaron comprometidos trabajadores del narco como El Tío Plancarte o La Tuta.

Digo, si van a ser estas cosas por algún tipo de políticas altruista con los grupos que controlan a los grupos más desprotegidos, por lo menos deberían de obligarlos a que salpiquen a quienes no han tenido la fortuna de gozar de alguna aviaduría o de ser de esa clase política tan poco estudiada como son los comunistas de altísimos ingresos que en sus pequeños palacetes exhiben algún adoquín del Muro de Berlín.

Pero si mientras los viejos lobos de Marx llevan vida de pachás, pienso en nuestros Gordon Gekkos naconales, Amos en el universo de la especulación que ahora son correteados por la justicia como Gastón Azcárraga. Y solo porque él sí supo cómo practicarle la padroterapia intensiva a Mexicana, con el muy sentido apoyo del calderonismo en éxtasis. Ahora lo buscan en 196 países, y se abren las apuestas a ver si se le pilla antes que a El Chayo y El Chapo, o sea derrocado Maduro o al López de Caracas le den una telenovela. En el dudoso caso de que apañen al Gastón Billetes región 4 (igual se escondió donde Muñoz Rocha) espero que le apliquen unas terapias a lo Pussy Riot, al ritmo de “Con Putin no te metas, porque él látigos descarga”.  Como están las cosas, capaz que luego le piden perdón y lo ponen a administrar Afores.

jairo.calixto@milenio.com

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