Política cero

"Playboy" sin encueradas es como el INE sin changarro nuevo

Mil millones de pesos invertidos en un nuevo edificio del Instituto Nacional Electoral es algo que no puede ser más merecido, habida cuenta de los altos niveles de prestigio y rigor democráticos que nos ha proporcionado tan paradigmática y noble institución. Seguramente en la patria no hay nada en lo que se pudiera invertir de mejor manera ese recurso, hecho que, al mismo tiempo, beneficiará a tantos mexicanos que con toda certeza jurídica podrán ir a depositar su voto por cualquiera de los mil ocho mil candidatos independientes que habrán de estar en las boletas con su cara de “Te voy a hacer tus calzones, como los usa el ranchero”. Y no, no me refiero al Bronco.

Además, el diseño del edificio que resguardará celosamente a la democracia mexicana está bien bonito: parece un delirio de Calatrava con unos ajustes de Pani, ciertamente inspirados por Sebastian en lo que al Guerrero Chimalli se refiere, más una pizca de los departamentos de interés social, que no sensual, del Infonavit. Cualquiera sin el debido conocimiento arquitectónico diría que se trata de una urna que está siendo debidamente embarazada, pero no.

Pero a quienes ya están haciendo melodrama ranchero por este gasto que de facto catalogan como excesivo en los tiempos de la austeridad gubernamental (algo que se celebra con la próxima llegada del avión presidencial, que tuvo un costo de 231 melones de dólares), les diré que el nuevo local del INE está debidamente incluido en el programa del Infonavit llamado “Un cuarto más”, aunque en la calle, codo a codo, son mucho más que dos.

Digo, ni modo que el INE trabajara en un triste changarro sin gracia ni aspiraciones constructivistas con vigores de la Bauhaus y evoluciones del art nacó. Quedaría tan mal como Playboy, que anuncia que debido al porno gratuito y la proliferación del destape ya no habrá desnudos en sus páginas pues, además de demodés, ya no calientan ni un bóiler. O sea, ¿qué falta, que le quiten su curul a Carmelita Salinas, que México se quede sin casas blancas, que los chuchos se vuelvan marxistas?

Todo es culpa de la sobredosis de encueradas como Miley Cyrus, Niurka, las Kardashian. Solo nos quedará “La 3” de Ovaciones.

Además, que no chillen; esos mil millones de pesos palidecen junto a los dos mil 700 millones que fueron desviados del ramo educativo y cultural en la administración del Padrote Padrés.

Por muy mala gobernadora que pudiera ser la señora Pavlovich, nomás nunca podría rebasar a este panista tan moreirano. 

Chale.

 

jairo.calixto@milenio.com

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