Política cero

¡Perdónanos, ‘Piojo’!

Una vez más tiene razón la hija de El Piojo Herrera en molestarse por el linchamiento vía memes que sufre su padre solo por haber preferido engordar el patrimonio familiar a fuerza de tuiteos verdes y comerciales a la menor provocación, en vez de ponerse a entrenar a la selección mexicana que fue echada a patadas de la Copa América. No puede ser que el técnico nacional tenga que sufrir la incomprensión de los mismos que hace unas pocas semanas gritaban #MétemelaPiojo desaforadamente, al ver que el Tri, sin duda aturdido por las declaraciones de Donald Trump y la mala fe de los árbitros, no pasó a la siguiente ronda de la Copa América.

No se vale que uno de los pocos líderes morales que nos quedan, junto con Robero Deschamps y el Nini Verde, no tenga derecho a conocer el fracaso. Un winner de su nivel requiere darse un baño de ignominia para darle mantenimiento a la humildad. Y todavía sus salieris se enojan con Herrera porque les echa la culpa a los árbitros, cuando en realidad es un homenaje a candidatos y partidos que ante la derrota electoral, luego luego levantan el índice acusador para señalar hacia Lorenzo Tatanka Córdova.

Como sea, quizá a El Piojo le haya faltado pedirle perdón a la afición, que es como jarrito de Tlaquepaque. Sobre todo para no quedar como Calderón, que si hubiera hecho lo propio con el tema de la Guardería ABC, ahorita Margarita Zavala no tendría que espetar frases como “la justicia es muy difícil”.

Algo que dadas las circunstancias de su precaria situación de impopularidad en el DF tuvo que armar el doctor Mancera al ofrecer disculpas a los padres de las víctimas del New’s Divine. Claro que se hubiera invitado a pasar al desempleo al señor Ortega, hoy director del Metro tan apreciado por los usuarios, que en los viejos tiempos tuvo sus queveres con la fatalidad, cuando estaba al frente de la SSPDF.

Pedir disculpas es algo que también podría hacer el ex góber tamaulipeco Eugenio Hernández, a quien ahora lo acusan en Estados Unidos de lavado de dinero y él responde que es bueno, santo y puro. Parece que se cree Sepp Blatter.

Qué bueno que La Pioja ya vaticinó que después de la Copa Oro los mexicanos van a tener que pedirle piedad a El Piojo, como si fuera el Carlitos Salinas del pambol.

Pos oye.

jairo.calixto@milenio.com

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