Política cero

¡Que "Pacomeme" pare el tren del mame!

Aunque sus detractores no se han cansado de maltratarlo por hablar francés y negarse a estar esclavizado al América, la verdad es que quienes hemos venido observando su carrera en Europa sabíamos que el Pacomeme Ochoa estaba preparado para resistir los fusilamientos brasileros. Lo criticaban por que le metían tres goles por partido en el Ajaccio, pero no contemplaban que por lo menos paraba diez porque su equipo lo dejaba más solo que el PRI a Fausto Falzati ahora que lo corrieron por enésima vez de la SEP, lo cual ya se ha convertido en una bonita tradición mexicana.

Después de ver a Ochoa practicar el viejo arte del paradón, es muy importante que un cancerbero de sus dimensiones dé un curso propedéutico para detener cierta clase de obuses. Digo, ojalá y el portero pudiera parara con sus innegables dotes, por ejemplo, el gol prácticamente cantado de la reforma energética. Digo, para que se ponga emocionante, porque con el PRI esto está más aburrido que el Nigeria-Irán, mientras la trinca Penchyna-Gamboa-Beltrones se siente la delantera alemana. Cómo estarán de sobrados que creen que solo porque PAN y PRD se alternan para levantarse de las negociaciones, pretenden hacer pasar al fracking (algo como la estimulación temprana que ha hecho célebre al padrote Maciel  pero aplicada con métodos hidráulicos que fractura geografías para encontrar petróleo) como si fuera un método profiláctico para sacarle oro negro a las tierras expropiadas al estilo porfirista.

Aunque ya bien visto el fenómeno pambolero que rebasa cualquier lectura comprometida de nuestros sociólogos de ocasión, es imposible que se atraquen Pemex y la CFE mientras pasan los partidos del Tri, pues aquellos mismos que, se suponen, están decididos conformar la venta de garaje de la onda energética, están igual de obnubilados con el clásico pasecito a la red que aquellos que se supone que deberían estar defendiendo lo que es de los mexicanos. Todos nuestros políticos traían puesta la verde muy desparramada, incluyendo los que renegaban la mediatización pambolera.

Sí, que el Pacomeme pase a hacerle el paradón al tren del mame: aquel donde vienen trepados los panistas encabezados por el medievalista senador José María Martínez que quieren devolver a la patria al siglo XVII al ritmo muy open mind del “Lucharé contra el aborto y la moda del matrimonio gay para proteger el concepto de la familia tradicional”. Este no se educó con una familia de tantas, sino con la familia Torquemada.

jairo.calixto@milenio.com

www.twitter.com/jairocalixto