Política cero

#LaAMLOVEdependencia

Pasadas las horas desde el infarto, no se sabía quién dependía más de AMLO, si su fanaticada fiel que se manifestaba como un solo hombre o sus trolls, Lex Luthors y salieris, que salían hasta de debajo de las piedras.

Es interesante que las etiquetas imperantes en materia de popularidad en el Twitter eran #AMLO, #MeInfartocomoAMLO y #RIPAMLO, a manera de demostración de la capacidad de convocatoria de un personaje que genera pasiones y tirrias que, al final, están al borde de la AMLOVE dependencia.

Bueno, incluso aquellos líderes de opinión, funcionarios y políticos a los que la sola imagen de Andrés Manuel les generan convulsiones, se solidarizaron con aquel de tal manera que cualquiera diría que en cinco minutos se afiliaban a Morena. Supongo que todo fue motivado en buena medida por el temor de quedarse sin a quien echarle la culpa de todos los males de la patria. Sobre todo ahora que se robaron material radioactivo en Hidalgo, que México está en el top de la corrupción y la ignorancia en el concierto del mundo mundial.

Algo que por cierto no se ha visto entre los priistas frente a la caída del señorito Yarrington, que en este momento es más perseguido por el gobierno yanqui por sus relaciones peligrosas con el narco que el mismísimo Caro Quintero. Chale, don Tomás se metió en la fila de los más buscados como el hijo del humilde Granier. En cualquier momento veremos una carta cursi del ex góber petocho pidiéndole a Peña Nieto que no le haga caso a los gringos, que él es bueno, santo y puro, como el otrora líder del cártel de Guadalajara, que le escribió al Preciso una misiva más cursi que la petición del subjefe Diego en el sentido de que la reforma energética no sea patriotera ni entreguista. Seguro Fernández de Cevallos debe tener algún pozo petrolero guardado bajo la manga. Pero sí, qué le habrá pasado a don Caro, parece que me lo ablandaron en el tambo y ahora le quiere hacer la competencia mediática a La Tuta.

Como sea, tomando en cuenta la intensidad y el rencor perenne en comentarios y tuitazos, todo parece indicar que los más afectados por las crisis de salud del Peje fueron exactamente sus anorcos, sus espoleadores cotidianos que, aterrados ante la posibilidad de perder al que le da sentido a sus existencias, al receptáculo de sus memes y hashtags, más pedían por su restablecimiento.

Lo más pinche fue el reclamo de los buleadores al Peje por atenderse en Médica Sur. ¿Qué querían, que lo operara una botarga?

 

jairo.calixto@milenio.com o www.twitter.com/jairocalixto