Política cero

Hillary sabe quiénes somos, nos ha estado observando

Me tranquilicé cuando supe que doña Hillary Clinton criticó al gobierno mexicano porque a estas alturas de la lucha de clases todavía no se había resuelto el caso de los 43 de Ayotzinapa, como si no existiera la veldá histórica que con tanto vigor amplió nuestras dudas y las del mundo en general. Sobre todo porque pensé que conociendo a la exprimera dama, capaz que el regaño venía acompañado de algún improperio como el que Pedro Ferriz, flamante candidato independiente injertado en basilisco, le propinó a un estudiante que lo cuestionó sobre sus infidelidades (la duda era razonable, si engañó a su esposa bien podría engañar a la patria). Ya luego el comunicador ofreció unas disculpas muy raras de esas en las que parece que más bien te está regañando y deduciendo que todo es parte de un compló, cuando pudo haber dicho que no se tomó su medicamento o que le hace falta ver menos bax o que había tomado una terapia con los de Master Troll. Ya hasta creo que los Porkys deben ser fans del Rey Grupero y su patológica recua de gañanes.

Como quiera que sea, no se vale que la candidata republicana se inmiscuya en la política interior del país, sobre todo justo cuando ya se había logrado la barrida con los tacos por delante al GIEI. No se vale.

Al rato, cuando ya esté bien empoderada como señora presidenta y en vez de ponerse a trapear como le exige Julión Álvarez a las mujeres que sí valen la pena, la Clinton va a quererse entrometer como la Merkel en el asunto de los 43 de Ayotzinapa cuando ya está tan planchadito. Y luego hasta va a querer que Veracruz se convierta en un estado seguro y nada impune, si para eso está Javiercito Duarte.

Ahora que lo pienso, tenía mucha razón el licenciado Peña cuando puso al tal Julión como ejemplo para la juventud que está muy descarrilada. El presidente que, aunque les moleste a sus salieris, ha sido muy elogiado por su discurso en la ONU sobre las drogas, donde criticó la guerra contra las mismas —a Jelipillo Calderón seguro le dio el telele— y hasta ideó un decálogo civilizado y de primer mundo. Y eso que no quería ni acudir.

A mí lo único que me preocupa es que todo este discurso a la hora de pasar por las cámaras, el engranaje político y luego de ser pasteurizado hasta la saciedad, termine en algo peor que el Hoy No circula o la venta de garaje de Pemex.

Ya lo único que nos faltaría es que la Hillary también anuncie su vergüenza por el tema del kínder Montessori Matatena en la Ciudad de México, donde un émulo del Padrote Maciel atacó con rapacidad a no pocos niños, y luego quiera suplir al MP o la fiscal que, con peritos que no acabaron ni la primaria y desechando audios y videos porkynamente, parece que se ponen del lado de los depredadores.


jairo.calixto@milenio.com
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