Política cero

Gravity, la de Fausto Vallejo

Cuando el presidente del PRIcámbrico temprano —el siempre dilecto y culto Camacho Quiroz— afirmó, con el tumbao que tiene Paquita la del barrio al caminar, que “los dinosaurios también lloran”, tenía la boca retacada de razón. A pesar de que los de esa especie viven tiempos de felicidad cavernicolita, hay uno que sufre como Precious: Fausto Vallejo, el Gollum de Michoacán, que desde el Mordor de Morelia grita con voz meliflua: My precious!, al ver cómo arde todo aquello mientras que forma con una pequeña ayuda del gobierno federal su propio grupo de autodefensa y autoayuda contra las autodefensas.

No se vale que la realidad, esa profesional de los quitarrisas, contradiga al gobernador. Este hombre, que desde su regreso del lecho del dolor, ha insistido en que la violencia, los enfrentamientos, el narco y las autodefensas no existen, que son los papás.

Ya nada más le falta decir que todo es culpa del Peje que no vela por los intereses de la patria y mucho menos los intereses de Los Chuchos, como de manera tan viril ha afirmado Jesús Zambrano. Y es que en defensa de AMLO, quién le dejaría su Morena a consignación al PRD, son capaces de ponerla a chambear a ese gran congal llamado el Pacto por México.

Pobrecito don Fausto, si hubiera llegado en tiempos de Godoy Nodoyuna lo michoacaniza la PGR, y ahora en la plenitud del pinchi poder, lo michoacanizan los Templarios. A lo mejor, y es un argumento que el góber  purépecha tendría que esgrimir, todo tiene que ver con lo salado de Calderón que en Michoacán comenzara su narcoguerra más fallida que el gobierno del nada grato de Graco en Morelos. Afortunadamente por enésima vez las fuerzas federales irán a poner orden y progreso en Tierra Caliente ahora que Vallejo quiere poner mano firme.

Ni modo de no seguir el método bárbaro de Jelipillo. Si las cosas no se arreglan a madrazos, con montajes, y sin impunidad, se reconstruye el tejido social, di que la película de Cuarón que le hizo ganar un premio Golden Globe. No está mal para haberse atrevido a sacar a la Bullock en chones mientras destruía estaciones espaciales. Lo mejor de Gravitiy, el homenaje a Marvin el marciano de la Warner y llamar a George Clooney como el Kovalski de Viaje al fondo del mar que como el astronauta en el espacio, se la pasaba dándose de madrazos de un lado a otro del submarino.

Lo mejor, que Alfonso filmara en el espacio. Y que por Twitter todos los políticos y oportunistas se quisieran ir a celebrar al Ángel.

jairo.calixto@milenio.com

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