Política cero

Gracias, secretario Videgaray

Como ha sido tradicional que los gobiernos en México no preguntan y hacen lo que se les da gana para matarnos de un coraje, llamó poderosamente la atención, como dicen los cursis, que el secretario Videgaray haya reconocido el espíritu de sacrificio de la sociedad en su conjunto para aguantar vara luego de tanta rudeza innecesaria en materia tributaria. Hasta uno se siente bien de formar parte del club de los contribuyentes cautivos pero pasivos.

Aunque el secretario haya cambiado más veces en sus perspectivas del PIB que las fechas y los montos para arreglar la Línea 12, hay que reconocer que fue bonito que reconociera “que estamos muy lejos de donde quisiéramos estar, el desarrollo económico es abiertamente insuficiente” (cualquier cosa que eso signifique), pero como dice el comisionado Gordon-Del Castillo en Michoacán: “Vamos por el camino correcto”, mientras se llena La Ruana de gendarmes.

De la Línea Dorada se pueden extraer muchas reflexiones, señalamientos, impurezas, excesos y profunda vocación por la estupidez (es increíble que un grupo de funcionarios godinescos, ingenieros chambones, contratistas del averno, constructoras, patito de naturaleza porcina lograran lo que parecía imposible, superar la Estafa de Luz y el Coloso bicentenario), pero el colmo de ridículo lo han hecho los panistas que fueron muy bañaditos a llevarle su corona a la L12 porque según sus propias palabras “Nació muerta”. O sea, ¿quién les hace los chistes, el dueño de Oceanografía?

Como sea, fue padre que el muy respetable señor Videgaray agradeciera a la mexicaniza que está por tirarse al vicio y a la perdición para rendirle tributo a los héroes que nos dieron patria, por la estoica manera con la cual aguantó la tupida madriza impositiva. Lo que no dijo fue si siempre se iba a poder ir a la plancha del Zócalo la noche del 15 de septiembre, o si mejor nos abstenemos porque se va a usar de estacionamiento para camionetones aspiracionales.

Digo, no hay problema, con todas las maravillas que habrán de alegrar al livin la vida loca de los mexicanos, está bien la clase política se atasque ahora que hay lodo. Nada más avisen para ver el grito en la tele y celebrar también que el Grupo México, de ese gran ambientalista que es Germán Larrea, va a desprenderse de 2 mil mdp para restaurar el chuchinero que dejaron sus minas en Sonora. No se vayan a quedar pobres.

Gracias, secretario Videgaray, por el reconocimiento al estoicismo, ojalá y el próximo año nomás no exagere.

 

jairo.calixto@milenio.com

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