Política cero

'Funkyou, sexymotherfucker!'

No es correcto, está mal, pero cuando pasan estas cosas sí te pones a pensar en qué diabólico e incierto plan del universo es preferible que fallezca un maestro de maestros como Prince, brazo ejecutor de sonidos impecables, complejos y salvajes, el verdadero sexymotherfucker que revolucionó el escenario musical bajo los ritos del funkyou!, y que permanezcan en el mundo criaturas siniestras del lugarazo común, la copla barata y el chun-tata reguetonero.

Sobre todo cuando oyes las explicaciones de Julión Álvarez, que parece asesorado por cualquiera de los dos Yunes, sobre los trapeadores y las mujeres para que no lo tacharan de misógino. Al acabar su dudoso discurso lo único que quedaba claro es que no es solo misógino, sino también su peor enemigo. Sobre todo cuando afirma que respeta a las mujeres que tienen carrera, pues incluso en su rancho hay veterinarias, pero que nunca podría tener una relación con alguna —claro, si no estuviera casado, ¿vedá?— porque lo que él necesita es alguien que lo cuide, le haga de comer, le planche porque tiene mucho trabajo... Hasta hizo ver a Pedro Ferriz como un ser de luz.

Lo bueno es que ante tan infausta noticia que lleva el ritmo del "Batdance", por fin el gobierno mexicano decidió sacarnos del siglo XIX para transportarnos a 1990, como en canción de Prince, en lo que a temas mariguaneros se refiere. Con las propuestas hechas por el Ejecutivo, que juegan todavía al catenaccio, como El Tuca Ferreti (por eso el América humilló a los Tigres), pues ya como que se puede decir que medio se ha dejado la barbarie para atisbar en lontananza la civilización. Eso no es el fin de la narcoguerra calderónica, pero al menos se propone dejar de criminalizar al consumidor y cabe la posibilidad de que quienes estén entambados por posesión de más de tres churros o fueron usados como mulas (en ese sentido las mujeres son las más afectadas) puedan encontrar la libertad.

Lo del uso medicinal y científico de la mota tiene tantos consensos, hasta de los más retardatarios, que si no lo tienen planchado y en funcionamiento en pocos meses es que de veras no hay voluntad política.

A ver si no les sale como el Pacto por México.

La lluvia púrpura nos cubre y las palomas lloran entonando el Purple rain, purple rain humedeciendo el Red Little Corvette en el que se fue el artista antes conocido como Prince, que luego volvió a ser Prince solo para dejar una humeante estela de raspberry beret.

Funkyou, sexymotherfucker!

jairo.calixto@milenio.com
www.twitter.com/jairocalixto