Política cero

¡Cuarón, hazme un hijo, 'El Chapo' qué!

Cruz Azul hilvanó su octavo triunfo, quizá eso explique la proximidad del fin del mundo que comienza a confabularse a través de diversas manifestaciones que no pueden sino inquietarnos más que el enésimo gasolinazo, la aceptación de Gustavo Madero a la reelección panista y la exhortación de los autodefensas a denunciar infiltrados templarios: los vientos de guerra que soplan entre Rusia y Moscú, que es así como un remake de una película de James Bond, pero sin James Bond.

Quizá uno hubiera imaginado que la próxima guerra sería por Twitter, o al nivel de una cruenta batalla empresarial protagonizada por Google y Microsoft.

Aunque si bien es cierto lo más lógico es que en estos tiempos ya se han cumplido las maldiciones del eterno retorno —si regresó el PRI y fue campeón el América tenían que retornar la guerra fría y la amenaza del Apocalipsis—, la verdad es que vivíamos en la calma chicha de la familia Fox que, a través del ex presichente, ha anunciado que están muy tranquilos. Incluso a pesar de que el escándalo de Oceanografía (cuyos desfalcos a Pemex ya han generado una investigación de la Bolsa de valores yanqui con Citigroup hurgándole los chones a los préstamos de Banamex), ya comienza a amenazar a los intocables hijos de Martita. Es por eso que cuando los diputeibols exigen que Fox explique cómo es que se escapó El Chapo, mejor le deberían de preguntar cómo están sus hijastros, si necesitan dónde esconderse. Y es ahí que AMLO, para evitar otra cortina de humo, debería de ofrecerles un cálido y seguro lugar en su rancho.

Pero, como iba diciendo, foxianamente relajados como estábamos, la idea de una nueva crisis de los misiles suena tenebrosa. No tanto por los misiles, sino por la idea de imaginar a Vladimir Putin trepado en ellos pero con el pecho desnudo.

Por lo menos debería de haber una consulta popular, aunque se enojen los Penchyina y Fayad, para que Putin no haga esas cosas, ni Obama tampoco le siga la corriente. No solo por salud mental, sino porque así, semiencuerados, es muy probable que en la cruzada moral de estos días, se consideré que se trata de trata.

Pero mientras todo se va al averno, podemos celebrar que los mexicanos  triunfaron en el mundo guarro de Hollywood, ahora a colgarse del Oscar guardando los carteles de El Chapo y sacando los de “¡Cuarón, hazme un hijo!”.

A ver si con este carro completo Peña Nieto le vuelve a decir a Alfonso que está mal informado.

jairo.calixto@milenio.com

www.twitter.com/jairocalixto