Política cero

Corazón de piedra, corazón

Dice el siempre admirable y poético Carlos Cuauhtémoc Blanco que “los políticos no tienen corazón”, cosa que en todo caso se debe a un “error humano” y no a la verdadera naturaleza de los políticos que, descartando lo que el cómico Palillo denominaba en la carpa como “los pulpos chupeteadores” (una franca minoría), lo que prevalece son las almas sensibles.

Por eso es que nuestros políticos convertidos en candidatos que aspiran a luchar por la justicia, se niegan a hacer pública su declaración patrimonial. Es un asunto de pudor, pero también de dignidad y sentido social. Digo, qué caso tiene generar entre la masa resentimientos sociales innecesarios, si se llegara a conocer los montos de sus bienes obtenidos desde la ética laboral y la cultura del esfuerzo.

Tal es el caso más conocido el del señor Gándara en Sonora que guarda la información de sus posesiones tan celosamente como la Conagua, que se reservó todo dato sobre las andanzas helicoptéricas de Korenfeld.

Digo, para quienes no tienen ni en qué caerse muertos resulta fácil andar publicitando su escaso peculio, quizá incluso con la esperanza de que alguna alma caritativa les de una caridad por el amor de Dios. Pero para aquellos que algo han venido acumulando algún patrimonio níveo, el asunto es más delicado tomando en cuenta a toda la bola de amargos sospechosistas que  en estos temas se ponen peor que Calderón el otro día.

Sí, el mismísimo don Jelipillo, que qué necesidad tenía de ponerse con El Bronco a las patadas, acusándolo de ser hasta más peligroso que AMLO (¡Ave María Purísima, sin pecado concebida!). Por supuesto, don Bronco respondió con singular campechanía que a lo mejor el ex preciso dijo estas cosas “porque seguro estaba pedo”.

No puede ser, el único valor que lo haría humano es el que usan los desarrapados para ridiculizarlo. Igual pasó con su compadre Emilio González Márquez, don Etilio, culto y laico ex góber de Jalisco —superado como estadista por Aristóteles Sandoval— quien ahora fue expulsado del PAN por apoyar a Movimiento Ciudadano. Algo injusto si pensamos que Fox se puso de tapete con el licenciado Peña y en Acción Nacional todavía no lo queman en leña del Partido Verde.

Como quiera que sea, para errores humanos los de los conductores del Metro que chocaron en la estación Oceanía, tal y como dice la investigación oficial que, por fortuna, absuelve a los funcionarios del sistema, que son la eficiencia encarnada.

No mi, Cuau, los políticos sí tienen corazón, pero es corazón de piedra, corazón.

jairo.calixto@milenio.com

www.twitter.com/jairocalixto