Política cero

De 'Chuchos', Yáñez y 'chundos'

Como si también se lo hubiera pedido el espectro de Colosio que parece estar mandando señales  (ya ven que el PRI afirmó que lo de las reformas son cosas de Luis Donaldo), el villano favorito de la onda empresarial, Amado Yáñez, se presentó en la PGR para saber por qué lo andaban buscando en 190 países. Por supuesto, en la procuraduría se sacaron de onda, primero porque no están acostumbrados a que los más buscados se entreguen, sobre todo desde que el señor de los zapatos, Andrés Granier, torpemente lo hizo para quedar nomás como el cuetero; y en segundo porque el dueño de Oceanografía los agarró en materia jurídica en el mejor estilo del Tigre de Santa Julia.

Por supuesto, dicen los sospechosistas que en realidad se trató de un michoacanazo al revés y, en el desmoche, terminaran pidiéndole perdón por perturbar el saqueo de Pemex que dice Pemex que no le afecta en sus finanzas, al fin de cuentas que aún le quedan un montón de contratistas vivales para trabajar. Yo creo que no, que lo que estaba buscando era limpiar rápidamente su nombre mientras agarraba dormidos a los federales y luego inscribirse como aspirante a presidente del INE. Digo, si pueden aspirar los ex consejeros del IFE, pues no habría duda que tan probo empresario tendría gran aceptación.

Claro que no habría estado mal que don Amado, en un acto de buena voluntad para ganarse los aplausos, antes de todo hubiera pasado a tranquilizar las almas de sus empleados petroleros y panboleros que viven en la zozobra porque dicen que se jineteó su lana del IMSS e Infonavit. Lo dudo, y si lo hizo fue para comprar esos relojotes de tablajero que le regalaba a aquellos que con patriotismo le filtraban jugosos contratos. Y qué bueno que se apersonó antes de que me lo agarraran como a Cutberto Gaudázar, digo El Chapo Guzmán. Sobre todo porque le dieron trato VIP para pasar el trago amargo en su pequeña mansión esperando los procesos que son una lata, en vez de terminar en el tambo departiendo con la Gordillo. O con aquellos acusados de organizar la batalla campal en el estadio Jalisco. Pobres, yo los entiendo, les vendieron ese clásico tapatío como si fuera el Barça-Madrid, por eso se pusieron tan locos.

Aunque para locos los diputados del PRD que levantaron una denuncia contra el inspector Poiré que no Poirot y García Luna Productions por decir que El Chayo estaba muerto, cuando deberían levantar la denuncia contra Los Chuchos por matar al PRD.

jairo.calixto@milenio.com

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