Política cero

Chinkunguña, haz de las tuyas

Lo más inexplicable sobre el debate artificial que se ha desatado alrededor de la reforma electoral (¿no es bonito que los mismos que la aprobaron sean los mismos que se hoy la desaprueban y la quieren volver a reformar para que, una vez aprobada la vuelvan a desaprobar?) es que haya centrado sobre el milagro de la reproducción de los spots de López Obrador como para darle más espacios publicitarios que a Marta Debayle, es que nadie se haya dado cuenta que en estos procesos espotizadores el verdadero ganón ha sido el Chinkunguña. Es tal la repetición del mosco que la gente ya está pensando que en realidad se trata de un nuevo candidato independiente.

Si todo esto lo hubiera entendido el presidente del PAN, Ricardo Anaya, al que estaría retando para subirse al pancracio llamándolo "cobarde" (de la misma manera en que uno no sabe si Aurelio Nuño es secretario de Educación o sargento de la Policía Federal, ya no se sabe si el joven Richard es adulto chico o niño grande) no tendría que ser López Obrador sino el malvado mosco que si no te mata de la infección, te mata por la repetición de sus spots, que son peores que las declaraciones histeriquitas de Camacho Quiroz, Mr. Nice Clock, líder de los choznos de don Plutarco en San Lázaro, que como si fuera Laura Bozzo despidiéndose de su programa, anuncia que para el PRIcámbrico temprano "es intransitable" la segunda vuelta electoral. Yo digo que tiene razón, ¿para qué arreglar una disputa electoral democráticamente si la puedes arreglar a chanclazos y mentadas de madre?

Igual no estaría mal que dadas sus lindezas los políticos le entren no a una, sino a dos o tres vueltas... pero de pescuezo.

Eso es más inexplicable que las supuestas amenazas de ISIS contra México en un video que parece hecho por el Werevertomorrow en su Guía del Ligue. Digo, que ni se metan con nosotros porque se les puede dar trato de inmigrantes centroamericanos a esos terroristas que, sin duda, no aguantarían ni una paseadita por el basurero de Cocula, una terapia ayotzinapesca y mucho menos un tratamiento bravo en el perol michoacano. O ya de plano se les puede arrinconar en Veracruz con gafetes de reporteros para que vean lo que es bueno. Y claro, en el dudoso caso de aguantar vara, con que se les aviente una nube de mosquitos del Chinkunguña, tendrían bastante para no querer pasar otra vez por acá. Ya ven que incluso el Papa ya dijo que en su viaje a África que no le tenía miedo al terrorismo ni a nada de esas cosas; que lo que verdaderamente sí le genera temor es el piquete de los mosquitos.


jairo.calixto@milenio.com
www.twitter.com/jairocalixto