Política cero

"Chapitos" en fuga "reloaded"

Al ritmo de “Mi Chapo Guzmán ayer se me perdió, encerrado lo dejé y desapareció”, los mexicanos volvimos a experimentar la dicha inicua de la histeria colectiva. De inmediato se acusó al gobierno federal peñista por ponerse a la altura del de Vicente Fox, que no solo se hizo famoso por el uso sin éxito del Prozac, sino por dejar escapar a El Chapo por la puerta chica de Puente Grande; se obligó al pobre de Osorio Chong a regresar al país justo cuando ya estaba preparando la voz para cantar el clásico “Allons y enfants de la patrie” en París; sin olvidar el explícito derramamiento de memes y comentarios hirientes contra las autoridades, mismos que se se desataron hasta altas horas de la noche luego de que se supo la infausta noticia.

Una muy vieja y muy mala costumbre de la gente joven, que no tiene el menor sentido de la empatía, y que no se detuvo a pensar en los sentimientos de carceleros, jueces, policías, abogados y personal de servicio de Almoloya, que nunca se percataron, ni por asomo, de que uno de los más conspicuos personajes del tambo de máxima seguridad podía escaparse.

Bueno, si hasta el señor de la fatiga, Murillo Karam, nos había dicho que no hacía falta extraditar al señor Guzmán a Estados Unidos “sino hasta que cumpla los 300 años de su sentencia”. Pobre, ha de estar inconsolable.

Lo bueno de todo esto es que quizá sea tiempo de armar una nueva estrategia: cada vez que se atrape a un capo, un capillo o un matarife, de inmediato hay que mandárselos al sheriff Arpaio o a Donald Trump para que les den su merecido.

Acá ya vimos que lo nuestro, lo nuestro, lo nuestro o es mantener a los grandes pillos en Chirona; porque a los otros, a los que no tienen ni para el pasaje, menos para un abogángster, ahí sí pagan hasta por los tres Aburtos.

Oigan, no le vayan a echar la culpa al director ni a los funcionarios del penal pues, ni modo que me los hayan maiceado o hecho un oferta que no podían rechazar, de todas maneras, digo, lo del Chapito en fuga ni tiene chiste, lo hace a cada rato. Además, ¿quién se iba fijar en un túnel de un kilómetro y medio, mucho menos en los chorromil camiones que se necesitaron para sacar la tierra para la construcción de tamaña joya de la ingeniería nacional?

Acá entre nos, deberían de contratar a El Chapo para acabar de arreglar la Línea 12 de metro o los desfiguros de OHL en el Edomex.

Igual el Chapito en fuga solo se salió un rato para apoyar a la selección en Phoenix. Al rato regresa, seguro.

 

jairo.calixto@milenio.com

www.twitter.com/jairocalixto