Política cero

Belinda, beso de aire puro

Belinda ha tenido tanto éxito en la vida que no solo consigue todo lo que quiere, incluyendo una vida de glamur con el apoyo de Chiflano Aureoles para andar en helicóptero y conocer al papa, sino que ha logrado, como debe ser para una figura popular de su categoría emocional, que la contaduría, dudosa pero alternativa de su nada escaso peculio, pudiera franquear las rudas políticas del SAT que a los pobres mortales les aplica el terrorismo fiscal sin medida ni clemencia; además, los avezados investigadores de la PGR, contra sus usos y costumbres, esta vez no le sembraron nada de nada.

Quizá se deba a que como advirtió la propia heredera de Pamela Anderson en Los guardianes de la bahía, Dios es su abogado. Que debe ser el mismo de Messi que, a pesar de haber evadido más impuestos que todos los mexicanos metidos en los Panama papers (él, como afirmó el góber Duarte de Chihuahua cuando salió lo de su banco, “a lo macho” que no sabía nada), no va a pasar ni un día en el tambo. Tal vez consideran los españoles que con haber fallado el penal contra Chile era suficiente castigo; eso o que su abogado no era Dios sino los que sacaron a Moreira de la cárcel en Madrid. Los mismos que han de haber representado al señor Pistorius que, por haber asesinado a la novia de una manera canalla, nomás lo sentenciaron a seis años a la sombra. Como ya no podía echar pata, se la perdonaron. Ni modo que le hayan creído sus explicaciones, que parecían redactadas por Javiercito Duarte o Beto Borge.

A lo mejor estos leguleyos serán requeridos por aquellos que ya acariciaban las imágenes de una madriza de maestros contra granaderos y que ansiaban ver que el diazordazcismo que tanto evoca el marido de Anahí, pero que tristemente terminaron frustrados cuando la CNTE y Segob aflojaron un poco y abrieron los espacios de negociación. Ya me imagino al pobre Nuño Artillero con carita triste ante la obligación de tener que sentarse a dialogar con los irreductibles maestros que no se ha cansado de corretear con su traje de sheriff del condado.

Y ojalá que se derroten los dogmatismo y se comience a arreglar el tema de la reforma educativa (digo, si la Constitución tiene más enmiendas que las rodillas de Los Chuchos, no pasa nada si a esta se le hacen algunos apretones de tuerca), antes que la ciudadanía capitalina y de otros lares comiencen a ponerse heavy metal ante tanto bloqueo y tanto plantón. 

Como quiera que sea, a la feliz intérprete de la bella melodía del “Sapito”, lo único que le falta es salir en la portada de Hola! junto con el senador Javier Lozano (que parece personaje de Casi el paraíso, de Luis Spota) para llevar una vida plena en el jet set internacional.

La gente guapa y famosa no tendría por qué batallar.

jairo.calixto@milenio.com
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