Hasta las últimas consecuencias

Ésta y muchas otras frases huecas las escuchamos cada vez que surge un nuevo escándalo de corrupción, como el de Oceanografía; el cual en estos momentos vuelve a poner en duda la integridad y honorabilidad de varios políticos de administraciones panistas y otras.

En un enorme porcentaje de casos de corrupción están coludidos empresarios con políticos. Los primeros beneficiándose de su relación con los segundos, y los segundos exigiendo moches a los primeros a cambio de tráfico de influencias, información clasificada o protección. Dime si esto no es crimen organizado. 

Respecto al escándalo de Oceanografía; la “máxima autoridad” representada por los señores Osorio Chong y Murillo Karam ha expresado: “llegaremos hasta las últimas consecuencias”. Ellos afirman que no se trata de una cacería de brujas. Qué bueno, porque de ser así debieran empezar por ellos mismos. **Quien esté libre de culpa que arroje la primera piedra.

Para ejercer autoridad, el requisito indispensable es tener autoridad moral. La autoridad moral se basa en la credibilidad que tiene un individuo dentro de una sociedad determinada, nace del ejemplo ético de su comportamiento, de la coherencia entre lo que dice y lo que hace y de su participación pulcra en dicha sociedad.

Oceanografía no es un caso aislado, Pemex ha sido desde siempre el botín más codiciado de políticos, empresarios vivales y líderes sindicales. El ejemplo vivo de enriquecimiento ilícito e impunidad en la empresa de todos los mexicanos se llama: Romero Deschamps.

El petróleo, según dicen, es de todos los mexicanos. En mi condición de dueño, ejerzo mi derecho a exigir cuentas claras en el asunto de Oceanografía. Que reciban su justo castigo los pillos que han participado en este megafraude que rebasa todo lo imaginable en cuanto a crimen organizado. Emilio Lozoya dice que no hay ningún daño patrimonial en Pemex. ¿En qué mundo vive Lozoya? ¿A quiénes le ordenaron encubrir?

Que llamen a comparecer a Fox, a “Martita”, a Calderón y demás asociados;  para que aclaren su participación en tan deleznable asunto. Que investiguen a los Bribiesca, no solo por este megafraude, sino por su enriquecimiento ilícito. Cómo es posible que antes de Fox no tenían nada y hoy son multimillonarios, con propiedades en varios estados del país. Las evidencias de sus transas son contundentes.

jaimemarinsr@jmarin.com