No robarás

La cultura judeocristiana nos legó enseñanzas que han trascendido los tiempos. Esta cultura aporta valores que debemos tomar en cuenta, entre ellos destaca el decálogo ético conocido como Los Diez Mandamientos, de los cuales hoy me referiré a uno de ellos en particular: No robarás.

Décadas antes de que la revolución nos “hiciera justicia”, los políticos de entonces robaban las arcas de la nación impunemente. Esas ruines prácticas continuaron después de la revolución. Hoy desafortunadamente persisten. De la presidencia para abajo, el tráfico de influencias es práctica cotidiana para hacerse de una lanita extra. Gobernadores, alcaldes, senadores, diputados y funcionarios de diferentes niveles la practican; incluyendo judiciales, secretarios de estado, jueces, policías y burócratas de medio pelo.

“No robarás” es consigna de carácter ético. Es una regla que todos debemos asumir, más los funcionarios públicos, empezando por el presidente, él está obligado a dar el ejemplo, conducirse con rectitud y rendir cuentas claras.

En relación a la casa blanca de Los Peña-Rivera, hemos escuchado inverosímiles justificaciones respecto al origen del dinero para adquirirla. El propio Peña, a su regreso de Asia, con ceño fruncido y en tono subido dijo que “se trata de aseveraciones imprecisas y carentes de sentido”. No son aseveraciones imprecisas ni carentes de sentido presidente, se trata de una investigación exhaustiva desarrollada por un equipo profesional de periodistas encabezados por Carmen Aristegui. Las aseveraciones carentes de sentido llegan por conducto de Eduardo Sánchez, vocero de la presidencia y de la primera dama. Ambos han pretendido aclarar el escabroso asunto, pero lejos de lograrlo lo han enturbiado más.

Por mucho que la gaviota pretenda aclarar el origen del dinero para comprar la casa blanca, nadie cree la fantástica historia. Evidentemente se trata de tráfico de influencias, en el cual está involucrado Grupo Higa, favorecido con asignaciones directas para construir docenas de obras multimillonarias en Estado de México cuando Peña era gobernador. Ahora, el propio Peña revocó a Higa el contrato del tren rápido México-Querétaro, para que la nueva licitación sea “transparente”. Eso dicen.

No robarás y No harás transas debe ser consigna de los funcionarios públicos y no valerse de la impunidad para cometer sus fechorías, ¿o no?

 

jaimemarinsr@jmarin.com