Dónde quedó la verdad

Con base en el escrúpulo y el cuidado jurídico que caracteriza al PRI, la Comisión Nacional de Procesos Internos de mi partido realizará bien su trabajo”. Así habló César Camacho, líder del tricolor al tomar la protesta estatutaria a los integrantes que conforman esa Comisión, la cual, dijo, se implementó para seleccionar “meticulosamente” a los aspirantes del PRI a puestos públicos en las elecciones del año próximo.

Entre sus fantasías expresó que el PRI postulará en las elecciones de 2015 gente versada en la política y la Administración, que no den motivo para la vergüenza y el oprobio, porque harían quedar mal al partido, a la política y al país.

Es bien sabido que desde siempre, el PRI ha dado muestras sobradas de corruptelas, prepotencia, abusos, saqueos, impunidad, nepotismo, tráfico de influencias y muchos etcéteras más. Ahora debido a serias investigaciones periodísticas han salido a las luz algunas (no todas) transas orquestadas en la propia Presidencia de la Republica.

He aquí un dato duro que la empresa GEA-ISA dio a conocer a finales de noviembre: 81 por ciento de las personas encuestadas tiene conocimiento del turbio asunto de la casa blanca del presidente. Aunque los priistas quieran encubrir esta realidad, las evidencias son contundentes. En un arranque de honestidad, haciendo honor a la verdad, en el PRI deberían reconocer la crisis de credibilidad por la que están atravesando, la cual difícilmente podrán remontar. 

El PRI no es ni remotamente un remedo de Shamhala* como Camacho quisiera  Son públicas las nefastas mañas de muchos de los miembros de ese partido. He aquí unos cuantos botones de muestra: Humberto Moreira, Arturo Montiel, Tomás Yarrington, Andrés Granier, Fausto Vallejo, Jesús Reyna y Roberto Madrazo… algunos andan prófugos de la justicia, otros ya salieron de la cárcel y unos más están presos, incluyendo a Mario Villanueva Madrid.

Un caso insólito: Carlos Romero Deschamps, corrupto entre corruptos, ocupa una silla en el Senado y se pitorrea de la justicia, lo mismo que los hermanitos Raúl y Carlos Salinas. ¿Creerá Camacho que estos personajes honran a su partido? LA VERDAD es que el PRI tiene un avanzado deterioro de imagen, eso es todo.

PD. Hay un nuevo “priescándalo” en puerta, ¿verdad, señor Videgaray?

*Un mítico país donde los habitantes son íntegros y no presumen de eso.

 

jaimemarinsr@jmarin.com