No hay palabras

 Conforme transcurren las semanas, más abusos y asuntos perversos surgen de diferentes funcionarios en dependencias oficiales. No hay palabras para describir las tropelías de la decadente clase política nacional. Sin embargo, la misión de los afectados --que apenas somos 120 millones de mexicanos-- es continuar elevando nuestra voz para generar conciencia.

Cada ocasión que puedo encuestar a “Juan Pueblo” en la vía pública (el bolero, el taxista, la peluquera, el policía, la vendedora de lotería y muchos otros ciudadanos de a pie), sin excepción, sus comentarios desaprueban los gobiernos local y federal que padecemos. La cacareada reforma fiscal, la cual, de acuerdo a las promesas oficiales mucho nos iba a beneficiar, el beneficio ha sido para la familia presidencial y sus cortesanos. Ellos no sacrifican nada, se dan la gran vida acudiendo en montón a Londres en visita “oficial”, derrochando millones de pesos del erario en ropa y accesorios, mientras el pueblo prácticamente se muere de hambre. No hay palabras para justificar estos dispendios a expensas del erario.

Desafortunadamente tendremos que soportar (si el México bronco no reacciona antes) por cuatro años más la nefasta administración de Peña Nieto. Cuando digo administración, quiero hacer hincapié que me refiero a la administración que él hace de los recursos públicos en beneficio de sus intereses personales y de quienes lo rodean y le rinden pleitesía.

El señor Peña desaprovechó la mejor oportunidad que le brindó la vida. Cumplir dignamente con el compromiso que asumió al tomar posesión como primer mandatario de la nación. De haberlo hecho, hoy sería un político respetado y hasta admirado, pero no, no pudo contener la codicia que prevalece en la naturaleza de los funcionarios públicos de todos colores. Pareciera que entre ellos hay una desenfrenada competencia para ver quien roba más al pueblo para adquirir fastuosas propiedades en México y el extranjero, además de engordar sus fortunas mal habidas depositadas en paraísos fiscales.

No hay palabras para definir este saqueo permanente a las arcas del país en detrimento del bienestar de los mexicanos.

En víspera de elecciones están armándose nuevos grupos de facinerosos. A votar por ellos pueblo cándido, todavía hay políticos que enriquecer, ellos te lo agradecerán y la patria se los premiará con tus impuestos.

 

jaimemarinsr@jmarin.com