¿Por quién vas a votar?

En aquella famosa entrevista que le hiciera en 1908 el periodista James Creelman a Porfirio Díaz, éste afirmó que México ya estaba preparado para la democracia. En 1910, Porfirio se reeligió, el pueblo no estuvo conforme y estalló la revolución. 19 años más tarde (1929), los herederos espurios de la revolución fundan el PNR (Partido Nacional Revolucionario), abuelo del PRI. Su “objetivo” –dijeron- involucrar a los trabajadores y al pueblo en los asuntos de estado. Fallaron. Se aplazó la democracia por más de 70 años mientras los jerarcas beneficiarios de la revolución practicaron el saqueo y el autoritarismo durante esos años. Hoy, paradójicamente, esos beneficiarios y sus descendientes son “destacados personajes” de la clase política nacional, algunos involucrados con el narco.

Ayer culminó la 22 asamblea nacional de un vetusto PRI. Llevan 88 años de dar cátedra de corrupción, saqueo e impunidad. Erradicar esas taras no fueron temas a tratar en su asamblea.

Antes de la asamblea, algunos priistas “notables” afirmaban que lo indicado para elegir candidato a la presidencia, ya sea propio o “simpatizante”, era eliminar los candados. Estos se eliminaron, pero… ¿habrá algún mexicano impoluto no priista que quiera ser postulado por ese decadente partido? ¿Existe algún ciudadano honorable que quiera involucrarse con el PRI? En el supuesto que así fuera, ¿quiénes del PRI integrarían su gabinete? ¿Osorio? ¿Videgaray? ¿Nuño?...

Para continuar con su práctica obsoleta, nadie, sino EPN será quien designe a su candidato, no a su sucesor, porque ahora mismo Peña y el PRI viven uno de los peores momentos de descrédito, imposible superarlo antes de las elecciones de 2018. Quien resulte designado, sea priista o no, tiene escasísimas posibilidades de triunfo con ese desprestigiado partido.

En mayor o menor medida, todos los partidos han ganado su desprestigio a pulso. A pesar de todo, han surgido algunos grillos que pretenden formar un Frente Amplio Opositor. Si son los viejos grillos de siempre, ¿qué soluciones innovadoras pueden aportar? Al final de cuentas son los mismos políticos enmohecidos de la decadente partidocracia en pos de un güeso.

PD. La ciudadanía desconfía de los partidos y de los políticos. No le falta razón. Y tú estimado lector, ¿por quién vas a votar? ¿Habrá alguien merecedor de tu confianza?

jaimemarinsr@jmarin.com