La educación en México

Un tema de importancia nacional que hasta el momento no se ha resuelto es la educación.

Los resultados más recientes (2012) de acuerdo al Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) colocan a México como uno de los países peor evaluados en educación. De los 65 que aplican este examen coordinado por la Organización para la Cooperación y el desarrollo económico (OCDE), México ocupa el lugar 53, muy por debajo de las naciones asiáticas que encabezan el ranking mundial: Shanghai, China; Sigapur; Hong Kong; China Taipéi y Corea del Sur. México fue superado por más de cien puntos (de una escala de mil) por los países mencionados.

La prueba PISA se lleva a cabo cada tres años en 65 países. Este estudio evalúa el nivel académico de los jóvenes de 15 años a punto de terminar la secundaria. El objetivo es identificar que capacitación han adquirido para participar dignamente en un mundo en permanente evolución.

La OCDE señala que la clave para el desarrollo escolar y la mejora de los alumnos en su proceso de aprendizaje, son los maestros.

El titular de la SEP, Emilio Chuayffet, reconoce que en los últimos 20 años la educación en México se ha deteriorado.

Con estas pruebas fehacientes respecto a nuestra dramática situación se impone una pregunta: ¿Qué acciones estamos tomando para detener el deterioro de la educación? ¡Solapar las actitudes antinacionalistas de los sindicatos que desprecian a nuestra niñez y juventud, el activo más valioso de nuestra nación!

Atrincherados en sus sindicatos, “los maestros” no están dispuestos a superar sus limitaciones profesionales, se niegan a ser evaluados. Bajo estas circunstancias, las posibilidades de remontar nuestra precaria posición en el ranking de la OCDE, está muy lejana. Y mientras tanto nuestros niños y jóvenes siguen rezagados en relación con los de otros países.

Urge implementar acciones para que en el corto y mediano plazo nuestros profesionistas de mañana jueguen en la misma cancha donde juegan los países que van a la vanguardia en educación. De no ser así, debido a su bajo nivel académico, las futuras generaciones de mexicanos estarán condenadas a refugiarse en la política, en donde debido a sus limitaciones intelectuales, no tendrán más posibilidades que aspirar a puestos de funcionarios públicos.

jaimemarinsr@jmarin.com