La confianza

La confianza es la certeza comprobada que una persona tiene respecto a otra, a una institución o a un servicio. También se trata de la autovaloración que tenga una persona de sí misma para enfrentarse a la vida.

La confianza es frágil y sólida a la vez. Frágil, porque se desmorona cuando lo que se suponía que era, no fue. Y sólida, porque se consolida con el paso del tiempo cuando abundan razones firmes de soporte. Así las cosas, cuando la confianza se pierde… se pierde. No venden en el tianguis, ni en ninguna parte recetas para restaurarla.

En la reciente entrevista que el diario británico Financial Times, le hizo a Videgaray, éste expresó: “necesitamos abordar lo que le importa a la sociedad mexicana. Reconstruir la confianza pública es lo más urgente para el gobierno del que formo parte”. Suponiendo que sea sinceras sus aseveraciones, Videgaray omitió plantear el cómo. ¿Cómo le van a hacer para lograrlo? ¿Cuál es la estrategia, cuáles las acciones?

No es que la confianza en el gobierno se haya perdido como dice Videgaray, la confianza la demolieron él, su jefe y algunos más de la camada “oficial”. Reconstruir la confianza no es un asunto de declaraciones huecas y sin sentido; es un asunto de integridad y de trabajo honesto y sostenido. Por más esfuerzos que hagan los miembros del gobierno, si no demuestran integridad auténtica, jamás la recuperarán. A estas alturas, con lo decepcionado que está el pueblo, es prácticamente imposible.

Existen varias acepciones del concepto confianza, enumeraré tres: 1) Abuso de confianza. 2) Voto de confianza. 3) Cuestión de confianza.

En cuanto a abuso de confianza, existen sobradas sospechas de que algunos miembros del gobierno han cometido abuso de confianza desviando recursos del erario para beneficio personal.

Respecto al voto de confianza, 18 millones de ciudadanos (los que votaron por Peña) se sienten defraudados, el voto de confianza que depositaron en las urnas en las pasadas elecciones no resultó como esperaban.

En cuanto a cuestión de confianza propongo llevar a cabo una encuesta pública con Juan Pueblo para identificar si el jefe de estado está cumpliendo cabalmente con su compromiso, o si de acuerdo a sus acciones no es digno de confianza para seguir en el cargo. 

Un gobierno que estimula y solapa la corrupción y la impunidad, no es digno de confianza señor Videgary.

 

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