La casita

Por indicaciones de su marido, la señora Gaviota, vestida y maquillada para la ocasión, presentó la noche del martes pasado un video editado para dar una inverosímil explicación respecto a su más reciente telenovela: “La Casita Blanca de los Peña”. La adquirió -dijo- en módicos abonos de poquito más de 500 mil pesos mensuales pagaderos a 8 años con una tasa de interés del 9 por ciento. Ahora, el pueblo mexicano ya sabe la “verdad”: la casita es fruto de 25 exhaustivos y agotadores años de trabajo de la señora como actriz de telenovelas.

La Gaviota reiteró que ella no es funcionaria pública. Por tan contundente aseveración, no está obligada a dar información personal a nadie, lo hace porque “no desea que la casita sea un pretexto para ofender y difamar a su familia”. ¡Eso sí!

Aunque la casita no la ha terminado de pagar, desde hace varios años tiene posesión de ella. Por el momento es propiedad de Ingeniería Inmobiliaria del Centro, empresa que casualmente pertenece a Grupo Higa, cuyo dueño es Juan Armando Hinojosa Cantú, personaje que ejecutó obras millonarias en el Estado de México cuando Peña fue gobernador.

Hinojosa Cantú hizo mancuerna con China Railways para participar en la multimillonaria licitación del ferrocarril de alta velocidad México-Querétaro. Licitación que… obviamente ganaron.

Como este asunto despedía un pestilente aroma, el seis de noviembre pasado -sin decir agua va- por instrucciones del propio Peña, se revocó el fallo de la licitación. A decir de Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT, la razón es para hacer más transparente el asunto. ¡Ah caray!

Otra coincidencia: Eolo Plus, una empresa más del Grupo Higa, en 2012  le rentó al PRI aviones y helicópteros durante la campaña de Peña por la presidencia de México, el monto fue superior a 26 millones de pesos.

Evidentemente en el actual gobierno -para seguir con la tradición priista- la mejor manera de hacer negocios es con los cuates. Fiel a la “cuatitud”, Peña Nieto quería seguir favoreciendo a su cuate Hinojosa Cantú, porque como dice mi compadre Guillermo: pagar es corresponder, ¿”edá” compadre?

A pesar de que este escándalo ofende a los mexicanos, es posible que la telenovela tenga un final convencional: se casaron y vivieron felices para siempre en su nidito de amor de 85 millones de pesos, aunque haya millones de mexicanos que viven en la miseria.

 

jaimemarinsr@jmarin.com