El asunto está para llorar

Alguien le lavó el coco abusando de su primitivo nivel cultural. Le hicieron creer que reuniendo las firmas exigidas por el INE podría alcanzar la candidatura independiente para gobernar la segunda capital del país. El objetivo no era otro que desviar la intención del voto en beneficio del partido en el poder. El pobre hombre ya se veía despachando en la presidencia municipal. Hasta se la creyó.

Lagrimita dijo en una entrevista: si hemos tenido políticos payasos (seguro se refería a Fox), por qué no haber payasos políticos. En lo más profundo de su ser, el payaso, como muchos políticos, tiene muchas malas mañas que le afloraron durante la recolección de las supuestas 27 mil 919 que entregó. Resulta que el señor presentó firmas de difuntos y de moradores de otros municipios ajenos a Guadalajara, ¿qué tal?

El asunto está para llorar. No porque lagrimita no haya logrado las firmas requeridas para su registro, sino porque nos quiso meter un gol. Afortunadamente el árbitro marcó fuera de lugar, si no, en un remotísimo caso de que el hombre llegara a la presidencia de Guadalajara, cuántos goles más nos metería.

En estos momentos no solo Cienfuegos está enjugándose las lágrimas, el PRD y el PMC hacen lo propio, el INE rechazó los registros de varios de sus candidatos por no cumplir con los requerimientos.

Algo sigue oliendo mal en los partidos políticos. Existen reglas claras para los registros de candidatos y reglas muy claras para la difusión de las campañas, sin embargo el objetivo es burlarlas. Siempre existe la posibilidad de que las malas artes pasen desapercibidas, y si no, pues se impugnan las decisiones, y aquello debiera ser una justa democrática de altura, se convierte en un basurero.

Las campañas políticas inician oficialmente hoy. El pronóstico es que serán las más desaseadas de la historia. Los partidos se tirarán con todo los unos a los otros. Lorenzo Córdova, presidente del INE, visualizando estos turbios acontecimientos, les hizo un exhorto para que respeten los topes de campaña y se conduzcan como gente civilizada. Cuesta trabajo creer que la autoridad electoral tenga que hacerles recomendaciones, cuando se supone que los partidos políticos son organizaciones serias y confiables. Bueno eso es lo que se supone, ¿serán?

Analizando estos considerandos, el asunto está para llorar.  

 

jaimemarinsr@jmarin.com