Mis anhelos para 2016

Luego de un año convulso en lo económico, lo político y lo social, hace dos días uno nuevo inició. Como es costumbre, por doquier se escucha la eterna frase: "feliz año nuevo". La felicidad que los tapatíos deseamos es que Guadalajara se convierte en una ciudad modelo, que de una vez por todas se acabe la corrupción en todos los sectores de nuestra sociedad. Anhelamos que los funcionarios públicos cumplan con sus responsabilidades sin pretender beneficios en lo oscurito. Anhelamos que no abusen de sus cargos para enriquecerse a base de movidas, transas, cochupos, moches y sobornos. Anhelamos que el poder judicial cumpla con su cometido y haga valer el estado de derecho.

La sociedad tapatía debe cambiar. Debemos desterrar las malas costumbres que han sido nuestro estilo de vida desde hace décadas. Invariablemente nos quejamos de las malas ondas que cometen los demás, pero nos falta sentido de autocrítica para identificar las malas ondas nuestras.

El tan llevado y traído Mexican Moment, más bien debiera aplicarse a una evolución en nuestra sociedad, algo que de verdad haga que todos los que vivimos en el área conurbada de Guadalajara nos sintamos orgullosos de serlo. Es muy común escuchar a los nativos decir: soy orgullosamente tapatío. Más bien debiéramos decir, Guadalajara está orgullosa de mí porque soy un ciudadano comprometido.

Cómo podemos presumir que somos orgullosamente tapatíos cuando no tomamos en cuenta las reglas más elementales del buen vivir, respetando los derechos de los demás. Nos estacionamos en lugares no permitidos, arrojamos basura en la vía pública, exageramos el uso del claxon, contribuimos con creces a la degradación ambiental, la prueba está en la contaminación generada por las fogatas durante el fin de año. ¿Le sigo?

Evitemos cometer este 2016 que inicia, las mismas faltas que por "tradición" hemos cometido desde siempre. Apoyemos a las autoridades a implementar en beneficio de nuestra sociedad las acciones que harán de la nuestra, una ciudad más digna, más amable, más habitable. La ciudad que fue y que por orgullo nuestro volverá a ser.

2016 debe ser el principio de nuestra regeneración. Está en nosotros los tapatíos alcanzar las metas que nos propongamos. Logremos con nuestro esfuerzo y dedicación reconstruir la ciudad que nos merecemos. Apretemos en conjunto el paso para lograrlo. 

jaimemarinsr@jmarin.com