“A los amigos, justicia y gracia…”

…a los enemigos, todo el peso de la ley”
Benito Juárez

 

Con la captura de El Chapo se abre una luz en el horizonte. “Se percibe que no habrá más impunidad”.  ¿Se harán más aprehensiones de facinerosos que han atentado contra los intereses de la nación?

La lista de pillos a encarcelar incluye varios que recientemente fueron señalados por la revista Forbes como los diez más corruptos de México, entre ellos: Arturo Montiel, Humberto Moreira, Tomás Yarrington, Fidel Herrera, Carlos Romero Deschamps y muchos “distinguidos priistas” más. A estos, hasta ahora, la autoridad no los persigue, no obstante que se han hecho públicas sus fechorías. Yarrington y Herrera, además de ser sospechosos por lavar dinero y vaciar las arcas de sus respectivos estados, han sido señalados por tener nexos con los narcos.

El asunto de Elba Esther —una fichita más— sólo fue llamarada de petate. Un hombre en el poder no debe ser parcial, debe basarse en la equidad, la integridad, la honradez, el derecho… valores todos que sustentan la justicia universal.

Que no sean los compromisos políticos los que impidan no juzgar. Que no sea excusa. Que no sea motivo de descargo no ejercer la justicia pareja para todos, incluyendo a los compañeros de partido.

Flaco favor le haremos a la justicia si perdonamos sin razón ni principios a nuestros amigos, cuando se debe aplicar la ley pareja para todos.

No pensemos que alguien que burló la ley sea condenado solo por quedar bien con los estadunidenses, cuando andan sueltos muchos pillos que gozan de impunidad, solo por ser miembros de la misma organización política a la que pertenece el “gran jefe”.

Un personaje comprometido con el cargo que ocupa, cargo que le confirieron los mexicanos mediante el sufragio universal, debe cumplir y hacer cumplir la constitución política de la República y las leyes que de ella emanan.

Los mexicanos celebraremos con júbilo el encarcelamiento de aquellos funcionarios públicos que valiéndose de sus cargos defraudaron y saquearon a la nación; y hoy gozan de impunidad. Este es el momento decisivo para Peña Nieto: o todos coludos o todos rabones.

El Chapo estará esperándolos. Tal vez tenga que esperarlos sentado.

jaimemarinsr@jmarin.com