Vivir en paz

A la memoria de doña Carmelita Peredo Gómez, mi señora madre recientemente fallecida. Hoy, nov. 02, 2014, conmemoramos el 101 aniversario de su natalicio

Vivir es un privilegio que nos otorgó el ser supremo. Hoy día, vivir en paz es un anhelo frustrado de los mexicanos.

Jamás estuvo nuestro país en tan deterioradas condiciones de inseguridad e incertidumbre como ahora. En estos momentos los mexicanos no sólo tenemos que cuidarnos de los malos, sino también de los buenos, quienes -no todos- a la postre son más malos que los malos, porque se valen de su placa, uniforme o fuero para cometer fechorías.

Hoy los mexicanos vivimos en estado de indefensión y sobresalto debido a que existen criminales organizados (cárteles) prácticamente en todo el territorio nacional, cuyas estrategias, infraestructura, metodología y equipamiento rebasa a las instituciones del estado. Además, sumémosle la protección que algunos gobiernos municipales, estatales y autoridades federales les brindan, contribuyendo con su granito de arena a incrementar crímenes, corrupción e impunidad.

Corrupción e impunidad son lacras que no hemos podido desterrar de nuestro México. Resignarnos no es la solución. Desde nuestras trincheras debemos orientar a las nuevas generaciones para que aunque sea en un futuro lejano, nuestro país deje de ser nota roja en las principales ciudades del mundo. Hasta el momento la situación no mejora, no obstante los repetidos discursos grandilocuentes de los funcionarios.

Para satisfacer su ego, el pasado 24 de febrero, Peña pagó 576 mil.78 pesos de nuestros impuestos para aparecer en la portada de la edición internacional de la revista Time, en la cual se autonombraba el salvador de México. Los mexicanos no requerimos un salvador, queremos un actuar comprometido y honesto de los gobernantes para vivir en paz.

Peña ya cumplió 20 meses al frente del ejecutivo, en este lapso el incremento del crimen organizado es la evidencia de que el gobierno no cumple con su función, a pesar de sus múltiples ofrecimientos.

La economía está estancada, las violencia se ha incrementado, la pobreza va a la alza, la inseguridad aumenta. En este estado de cosas “Mover a México” no tiene significado. La realidad es que a Peña Nieto la silla le quedó grande.

Los mexicanos no queremos más promesas, sólo queremos vivir en Paz.

 

jaimemarinsr@jmarin.com