Predicar con el ejemplo

Desde hace sexenios los mexicanos hemos padecido graves turbulencias propiciadas por quienes tienen la responsabilidad de velar por los intereses de nuestra nación y de sus habitantes.

Predicar con el ejemplo influye favorablemente en las personas. Contra esa noble práctica se cuelan influencias negativas que no embonan con la acepción del verbo predicar, entonces la frase cambia su sentido a: “gobernar con mal ejemplo”; ahí es donde la puerca torció el rabo. Bajo esa cínica práctica arraigada desde hace décadas entre quienes nos gobiernan y nos han gobernado, da como resultado los saqueos cometidos por funcionarios públicos de todos los niveles, incluidos algunos gobernadores. El saqueo se incrementó en este sexenio cuando se supo de la casa blanca del tlatoani. Sus congéneres se abocaron a asaltar las finanzas públicas. Tres de ellos: Borge y los dos Duarte; carentes de los más elementales principios, dijeron: “si el tlatoani roba, por qué nosotros no”.  Así las cosas, dejaron en banca rota a sus estados. Estos tres ladrones y muchos más, igual que sus antecesores, pasaron a engrosar la lista de multimillonarios en un país donde la precariedad cada día es más acentuada en la población. EPN ponderó reiteradamente a estos tres pillos como representantes de la nueva generación del PRI. Hoy día, algunos, solo algunos de los muchos políticos que nos han robado impunemente, son “buscados” por la justicia. Muchos otros, los más, los protege el sistema, si lo dudas, pregúntales a Arturo Montiel a Humberto Moreira o a Emilio Gonzáles Márquez.

“De pasadita” para expiar sus culpas, Peña Nieto menciona la corrupción en sus discursos. Un sabio refrán dice: “Tus actos hablarán más alto y más claro que tus palabras”. Por más adornos de oratoria que Peña impregne a sus peroratas, son palabras huecas, sus hechos demuestran lo contrario. La cloaca se destapó. El Desprestigio de EPN y la corrupción de “nuestros” políticos ladrones han cundido en todo el mundo. La imagen de México en el exterior nunca estuvo tan devaluada, eso nos limita a negociar con otros países en condiciones equitativas. En los terrenos político y comercial, los mandatarios y los inversionistas extranjeros nos ven con recelo.

PD. Mientras tanto los senadores Cabazos Lerma, Romero Deshampas y Gamboa Patrón; pasean por la vida muy campantes. ¿Nuevo PRI?

jaimemarinsr@jmarin.com