Poner orden

Estamos obligados a poner orden en el territorio que habitamos.

Afortunadamente ya están en marcha acciones convenientes en beneficio de los habitantes de Guadalajara, gracias a la limpia que el gobierno municipal está implementando en las zonas que durante décadas usufructuaron indebidamente comerciantes ambulantes, fayuqueros, comerciantes de piratería y comerciantes informales, por no llamarlos ilegales.

Durante la semana que terminó se llevaron a cabo acciones de "limpia" en la zona de San Juan de Dios, Obregón y Javier Mina, espacios públicos donde urgía sacar a los comerciantes informales que se adueñaron de las banquetas en beneficio propio, pasando impunemente sobre los intereses de la comunidad sin considerar que el espacio público, es público, sobra decirlo. Por lo tanto es el lugar destinado a toda la sociedad.

El espacio público o espacio de convivencia, es el lugar donde cualquier persona tiene derecho a circular en paz y armonía, donde el paso no puede ser restringido por criterios de propiedad privada. El espacio público tiene además una dimensión social, cultural y política. Es el lugar de contacto entre la gente que habita en una comunidad.

El espacio público supone, pues, dominio público, uso social colectivo para una diversidad de actividades de participación social. Con estas consideraciones concluimos que las acciones que el gobierno municipal está poniendo en marcha para devolverle a Guadalajara la dignidad urbana que había perdido, es asunto de enorme trascendencia cívica en beneficio de nuestra comunidad.

Es evidente que las calles y zonas que hasta el momento las autoridades municipales han "limpiado", lucen como en sus mejores tiempos, prueba fehaciente de que cuando se debe tomar acción se tome, sin el miedo de perder votos y seguir solapando actividades al margen de la ley en provecho de funcionarios públicos y líderes sindicales corruptos.

Las acciones de limpia no han sido fáciles, en San Juan de Dios los desalojados se opusieron con violencia, afortunadamente el saldo fue blanco para ambas partes.

La Administración tapatía encargada de la regulación y gestión del espacio público está cumpliendo con su compromiso. El gobierno en turno debe garantizar la convivencia pacífica a todos los habitantes sin distinción alguna.

Recuperar para la población banquetas y calles es un triunfo. ¡Bien por eso!

jaimemarinsr@jmarin.com